Su caso puede sentar un precedente para otros propietarios.
Tesla vuelve al centro de la polémica, esta vez por una historia que podría repetirse con más frecuencia de lo esperado.
Marc S. Dobin, abogado del estado de Washington, ha conseguido un reembolso completo del paquete de conducción autónoma total (FSD) que adquirió junto a su Tesla Model Y en 2021.
Lo hizo tras demostrar que el sistema no era ni funcional ni accesible como había sido promocionado por la compañía liderada por Elon Musk.
Una función clave que nunca llegó a funcionar
Dobin y su esposa, compraron el Model Y principalmente por dos razones: su tamaño, ideal para los problemas de movilidad de ella, y la promesa de conducción autónoma total, que podría ayudarla a mantener su independencia.
Sin embargo, poco después del pago, se dieron cuenta de que el sistema FSD estaba lejos de ser operativo y, además, que no cumplían los requisitos para acceder a la versión beta.
Todo ello tras haber pagado 10.000 dólares adicionales.
El arbitraje: el camino poco conocido que funcionó.
Tesla obliga a resolver este tipo de disputas por arbitraje privado, una práctica muy criticada por limitar las vías legales de los consumidores.
No obstante, Dobin, que se describe como un experto en arbitraje, decidió presentar su caso… y lo ganó.
Obtuvo el reembolso total del paquete FSD, más impuestos y costes legales. “La mayoría de los consumidores no sabrán cómo abordar esto”, dijo, animando a otros propietarios a defender sus derechos.
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Una victoria legal con posibles repercusiones globales
Este caso demuestra que las promesas no cumplidas de Tesla podrían tener consecuencias legales serias.
En palabras del periodista Fred Lambert, de Electrek, “Tesla malgasta dinero intentando luchar contra los clientes que simplemente quieren lo que se les prometió”.
Dobin no es un detractor: es cliente fiel de Tesla, y su experiencia negativa refleja un fallo sistémico en cómo la empresa gestiona sus compromisos tecnológicos.
¿El principio del fin para el FSD actual?