TONY CALATAYUD. CUBA LIBRE : UNA ESTRATEGIA MÚLTIPLE PARA LA VICTORIA.

Somos muchos los que creemos y esa es parte de la razón y el motivo de la reciente creación del CONGRESO NACIONAL CUBANO, que no es necesario ningún tipo de intervención militar o humanitaria para derrocar y sacar del poder a la corrupta, criminal y narco-terrorista dictadura comunista que hoy subsiste en Cuba.
La aplicación de una escalonada serie de extremas sanciones de carácter político, (tales como la ruptura de relaciones diplomáticas y cierre inmediato de Embajadas), de sanciones económicas, ( tales como la suspensión de los viajes a Cuba o de Cuba, el cierre de las compañías de envíos de paquetes y la cancelación del sistema de remesas), así como el endurecimiento de sanciones, a nivel diplomático, en cuanto al sistema de esclavitud laboral que con la complicidad de muchas naciones se realiza contra centenares de médicos cubanos en el extranjero, bien podía ser una forma pacífica, no militar, de asistir y ayudar al pueblo de Cuba a lograr su libertad.
Eso y el internamiento de cuanto agente castrista este identificado por el F.B.I. y viva en Estados Unidos.
También, que se haga público por las autoridades estadounidenses las pruebas que existen del involucramiento criminal de la dictadura castro-comunista en el narco-tráfico internacional y el lavado de dinero a través de las cadenas hoteleras internacionales que funcionan en Cuba.
Estamos claros que existe la necesidad previa de realizar, a nivel de Washington y de la opinión pública estadounidense, una brillante, magistral y efectiva campaña de mercadeo y cabildeo a este respecto, identificando los peligros que para la seguridad hemisférica significa la existencia de la tiranía totalitaria de Cuba, la cabeza de la serpiente y el Caballo de Troya del Comunismo en América.
Una condición tendría también que darse antes que Estados Unidos se decida a ejecutar un plan de sanciones extremas que apunten al colapso y la implosión del sistema totalitario cubano y pongan término a la tiranía castro-comunista.
Esta sería, que el gobierno estadounidense supiera y reconociera la existencia de una cabeza política, de un aparato representativo de la Oposición democrática, ya sea dentro de Cuba o en el Exilio, suficientemente poderosa, legítima, visible y creíble, con un equipo de primera y planes listos para la LIBERACIÓN, la TRANSICIÓN y la RECONSTRUCCIÓN, con capacidad de liderazgo, expediente de lucha y espíritu inclusivo y democrático, que pudiera ser el referente político nacional e internacional, el nuevo interlocutor.
Una especie de GOBIERNO PARALELO INTERINO, de GOBIERNO DE SALVACION NACIONAL, que pueda aspirar a llenar el vacío institucional, político y constitucional que ocurrirá a la caída del actual régimen.
Que pueda asegurar el orden público y la seguridad ciudadana y encabezar y administrar la urgente ayuda internacional en relación a los suministros básicos de la vida social como son el envío masivo de productos alimenticios, medicinas y combustible.
Que pueda ser reconocido como tal por un importante segmento de las organizaciones de la Oposición Interna y de los segmentos democráticos dentro de las Fuerzas Armadas de Cuba.
Que tenga la integridad, la voluntad política, la visión estratégica, los pantalones morales, el valor cívico y la autoridad real para propiciar y lograr la paz social, la libertad de los presos políticos, la reorganización de la cosa pública y el imperio de la justicia, incluyendo la gobernabilidad, el sistema jurídico, la reorganización de los servicios públicos, el establecimiento de redes de distribución de alimentos, medicinas y gasolina, la normalizaron de las clases escolares, los sistema de transporte, el suministro de energía eléctrica y la funcionalidad de los hospitales, el sistema bancario y monetario, así como el retorno ordenado y escalonado de los cubanos en el Exilio y la obtención de ayudas económicas y amplios creditos internacionales, entre otras funciones.
Todo eso crearía una amplia zona de credibilidad y efectividad esenciales para el logro y el éxito de nuestra agenda de libertad.
Ahí está, en pocas palabras, la estrategia central del CONGRESO NACIONAL
CUBANO.

 

Más que un deber patriótico, se trata de una agenda urgente, de emergencia, de salvación nacional.

 

La triste, trágica y desesperada situación porque atraviesa hoy nuestro pueblo cubano así lo exige.