La gira de Javier Milei por Paraguay y Bolivia tiene varios objetivos estratégicos, tanto regionales como económicos:
1- Reforzar alianzas bilaterales: En Paraguay, Milei busca consolidar su vínculo con el presidente Santiago Peña, con quien comparte afinidad ideológica. Ambos promueven un modelo de desregulación económica y cooperación bilateral, alejándose del enfoque tradicional del Mercosur.
2- Impulsar tratados de libre comercio por fuera del Mercosur: Milei intenta flexibilizar el bloque regional para permitir acuerdos bilaterales, especialmente ante el endurecimiento arancelario de EE.UU. bajo la administración Trump. Esto lo distancia de Brasil y Uruguay, que prefieren una negociación conjunta.
3- Buscar excepciones arancelarias: Argentina quiere posicionarse como proveedor estratégico de productos agrícolas y energía (como el litio), aprovechando los huecos que dejan las tensiones comerciales entre EE.UU. y China.
4- Mostrar liderazgo regional: En un contexto de crisis del Mercosur y volatilidad global, Milei intenta proyectar a Argentina como un actor autónomo y confiable, alineado con EE.UU. y abierto a nuevas alianzas.
5- Temas bilaterales sensibles: Con Paraguay, también se abordaron cuestiones como la gestión compartida de la represa Yacyretá, donde hay tensiones por tarifas y administración.