En Cuba, la violación al derecho a la vida, a la salud y a la integridad personal, derivada de la negligencia médica, falta de medicamentos e insumos hospitalarios es el día a día en los hospitales y familias cubanas.
La actual crisis sanitaria causa por los virus del Dengue Chikungunya e influencia respiratoria a demostrado la incapacidad del modelo sanitario cubano y la falta de profesionalismo de los galenos de la medicina
Los hospitales en Cuba están saturados y los enfermos son remitido a estar hospitalizado en el hogar, solo los casos graves con sangramiento, deshidratación por números vomitos y diarrea e inflamación generalizada en los órganos internos sin son internados en los centros médicos y a pesar de la gravedad de su estado de salud no reciben la atención requerida oportuna y adecuada, las negligencia son falta de ambulancias en localidades distante, demora injustificada en la evaluación y diagnóstico, falta de reactivos para diagnósticar la enfermedad y falta de medicamentos
Resultado: Como consecuencia directa de la falta de atención médica adecuada mueren enfermos a causa de los virus por complicaciones generalmente en los pulmones, hígado, riñones e infecciones cerebral que es el diagnóstico de la muerte por los médicos excluyendo la causa real de los virus existen.
La negligencia médica directa, combinada con la existencia de un marco legal que obstaculiza la atención médica esencial en los diagnósticos constituye una violación al derecho a la vida.
El derecho a la Salud (Artículo 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales PIDESC): no se cumple ni se divulga en Cuba, la falta de compromiso con los acuerdos es la muestra del deterioro sistemático y paulatino del sistema de salud en el archipiélago al Estado fallar en garantizar el más alto nivel de salud física y mental, al no proporcionar servicios de salud ineficiente, sin calidad y no disponer de los medicamentos imprescindible lo que impide a la ciudadanía un acceso a una atención médica segura.
El Artículo 12 del PIDESC es la consagración jurídica internacional de que la salud no es un lujo o un privilegio, sino un derecho humano fundamental. Obliga a los Estados a crear las condiciones sociales y económicas que permitan a todas las personas vivir una vida sana, y a establecer sistemas de salud que sean inclusivos y equitativos.
Es, en esencia, la herramienta legal para garantizar que el derecho a una vida digna, como la soñaba José Martí, incluya la posibilidad de estar sano y tener garantizado un sistema de salud profesional y eficiente.
La crisis no es sólo en el sistema de salud, las condiciones higiénicas sanitarias del país facilita el incremento de los virus existente por la ineficacia en las recogidas de basuras en las ciudades y poblados, los inmenso salideros de agua potable y albañales, la no fumigación para erradicar o disminuir los focos de mosquitos transmisible de las enfermedades y la incapacidad del gobierno de encontrar soluciones eficaces.
El sistema de salud cubano es obsoleto, impreciso y con falta de profesionalismo aunque el verdadero culpable es el estado y el sistema fracasado del socialismo que tiene la obligación positiva de proteger la vida, el Estado es responsable por acción (leyes restrictivas) y por omisión (falla del sistema de salud).