El panorama político de Estados Unidos acaba de cambiar para siempre.
En un giro completamente inesperado, 18 senadores republicanos han roto filas de manera oficial y se han unido a los demócratas para impulsar un proceso de impeachment contra Donald Trump.
No se trata de un titular más: es una rebelión bipartidista histórica, la primera vez que un presidente enfrenta una deserción de esta magnitud desde su propio partido.
¿La razón del cambio repentino?
Todo apunta a una explosiva sesión informativa de inteligencia clasificada que ha sacudido los pasillos del Capitolio.
Nuevas acusaciones señalan que Trump habría intercambiado secretos de seguridad nacional de Estados Unidos por acuerdos comerciales privados.
Los artículos de impeachment son contundentes: traición al juramento del cargo y obstrucción de la supervisión del Congreso.
El Senado en CAOS mientras Trump enfrenta un impeachment desde su propio partido