Alex Maldonado; Al otro lado de la frontera: el exilio salvadoreño en Guatemala

Desde mayo de 2025, decenas de periodistas, abogados y defensores de derechos humanos salvadoreños comenzaron a salir de su país tras lo que ellos llaman «la escalada de mayo»: una nueva fase de represión autoritaria del régimen de Nayib Bukele.

 

La persecución ya no se limitó a pandillas o partidos políticos, sino que alcanzó a voces críticas, juristas y organizaciones sociales.

 

Muchos de ellos encuentran en Guatemala, un lugar para resistir, reinventarse o, al menos, para respirar ante la recrudecida criminalización.

 

En resumen:

  • Más de 80 salvadoreños salieron del país tras el recrudecimiento autoritario que se inició con la «escalada de mayo».
  • Periodistas y defensores sociales buscan incidir en su país desde Guatemala, México y Europa.
  • La Ley de Agentes Extranjeros y la reelección indefinida consolidan el régimen de Nayib Bukele.
Abraham Abrego no hubiera imaginado que tendría que cerrar las oficinas de Cristosal en El Salvador y trasladar sus operaciones, precisamente, a Guatemala.
El país vecino del norte donde aún hoy la Fiscalía criminaliza y persigue a quienes luchan contra la corrupción, defensores sociales, periodistas y políticos.
Abrego, como director de litigio estratégico de Cristosal, ha documentado más de 3,700 denuncias de violaciones de derechos humanos durante el régimen de excepción impuesto por Nayib Bukele desde marzo de 2022.
Pero cuando en mayo pasado el Gobierno detuvo a su compañera Ruth López (jefa de la unidad anticorrupción de Cristosal), y la Asamblea Legislativa aprobó la Ley de Agentes Extranjeros, Abrego y sus compañeros comprendieron que la temida criminalización que habían predicho empezaba a cumplirse.
Cristosal nació hace 25 años por la defensa de los derechos humanos tras el conflicto armado en El Salvador.
En junio tuvo que cerrar operaciones en ese país y asentarse en Guatemala.
La decisión de este equipo de profesionales se repite entre decenas de defensores sociales y periodistas que han tenido que abandonar su país en los últimos meses.
Sergio Arauz, subjefe de redacción de El Faro y actual presidente de la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES), forma parte de esta nueva diáspora forzada.
Asentado también en Guatemala, Arauz coordina esfuerzos para documentar y apoyar a colegas que, como él, tuvieron que huir tras la «escalada de mayo», cuando el régimen de Bukele intensificó la persecución contra voces críticas.