Valla Publicitaria compara a Trump con Fidel Castro genera reacciones encontradas en Miami

Una valla publicitaria en el Palmetto Expressway ha desatado una intensa polémica en Miami, al comparar al expresidente Donald Trump con el dictador cubano Fidel Castro. Ubicada en el corazón del exilio cubano, la imagen ha provocado reacciones mixtas entre los residentes y líderes locales.
“Son dos cosas diferentes, totalmente diferentes,” fue la reacción inmediata de un residente al ver la valla. Muchos en la comunidad cubana han expresado su indignación, considerando la comparación como una falta de respeto tanto para Cuba como para Estados Unidos. “Es una falta de respeto para Cuba, para los cubanos, para Trump y sobre todo, para este país también,” dijo otro residente molesto.
El anuncio fue colocado por un comité de acción política (PAC) con el objetivo de exponer lo que consideran las verdades sobre Donald Trump. “Nuestra misión es vencer a Donald Trump exponiendo la verdad sobre él… por eso colocamos vallas publicitarias en varios estados en disputa electoral. Florida es uno de ellos,” explicó el fundador del PAC en una llamada telefónica.
Esta no es la primera valla de este tipo en el estado, pero sí la primera en español. El mensaje busca captar la atención de la comunidad hispana, especialmente de los cubanoamericanos que residen en Miami.
Daniel Ferrer, de la Fundación Patriot Kids, se mostró indignado y pidió una acción más decidida por parte de los políticos locales. “¿Dónde están los políticos del condado Miami-Dade y de la ciudad Miami Lakes? Porque no deben permitir esto. Les deben decir: tú puedes poner toda la propaganda que quieras, pero la cara de Fidel Castro no entra a esta ciudad,” afirmó Ferrer.
Por otro lado, Jaime Florez, portavoz de la campaña de Donald Trump, rechazó rotundamente la comparación. “Como alguien que ha pasado tiempo en Cuba, puedo decir que Donald Trump sería un dictador igualmente horrible… en sus sueños más locos aspira a ser un Fidel Castro,” dijo en otra llamada telefónica.
A pesar de las fuertes reacciones, algunos ciudadanos reconocen que este tipo de publicidad es parte del ejercicio democrático. “Está mal pero es la democracia, por eso es que lo pueden hacer, y a mí me da hasta gracia,” comentó un residente con un tono más relajado,
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