Se cumplen 57 años de la muerte de John William Cooke, el estratega revolucionario de Perón

La muerte prematura de John William Cooke privó al movimiento popular argentino de uno de sus pensadores más lúcidos.
El 19 de septiembre de 1968 murió en Buenos Aires John William Cooke, quien fue el único dirigente al que Juan Domingo Perón nombró como su sucesor político.

 

Tenía 48 años y falleció víctima de un cáncer John William Cooke: genio y figura de un revolucionario que truncó la carrera de uno de los intelectuales más brillantes del peronismo.

 

Nacido en La Plata en 1919, Cooke se destacó desde joven como abogado y dirigente estudiantil.

 

Durante los gobiernos peronistas fue diputado nacional por Buenos Aires, donde defendió las políticas el movimiento.

 

Pero su verdadero protagonismo llegó después del golpe de 1955, cuando se convirtió en el principal enlace entre Perón exiliado y la resistencia peronista en Argentina.

 

Cooke fue el primer delegado personal de Perón y el único al que el líder justicialista designó como sucesor en caso de muerte.

 

Desde el exilio mantuvo una intensa correspondencia con el General, donde debatían estrategias políticas y análisis de la realidad argentina.

 

Su paso por Cuba a principios de los ’60 marcó un punto de inflexión en su pensamiento.
Allí se acercó a las ideas revolucionarias y desarrolló una síntesis única entre peronismo y socialismo, sosteniendo que Argentina necesitaba una revolución nacional y popular.

Cooke mantuvo una estrecha relación personal y política con la dirigente Alicia Eguren, con quien compartió años de militancia y exilio.

Juntos representaron el ala más radicalizada del peronismo, influenciando a toda una generación de jóvenes militantes.
Su muerte prematura privó al movimiento popular argentino de uno de sus pensadores más lúcidos, justo cuando el país se encaminaba hacia los convulsionados años ’70.
Hoy, más de medio siglo después, sus ideas sobre la liberación nacional y social siguen siendo objeto de estudio y debate político.