La inflación de Estados Unidos baja al 3,3% en plena reunión de la Reserva Federal

7
El banco central publica este miércoles sus previsiones macroeconómicas, que contemplarán menos recortes de tipos para este año.

 

Una gasolinera de Houston (Texas), en una imagen de archivo.
                                                                     Una gasolinera de Houston (Texas),
                                                                      GARY MCWILLIAMS (REUTERS)
Washington – La inflación sigue enquistada en Estados Unidos por encima del 3%, pero da por fin una sorpresa favorable. Los precios se mantuvieron estables en mayo con respecto al mes anterior, con lo que la inflación se sitúa en una tasa interanual del 3,3%, una décima menos que en abril, según los datos publicados este miércoles por la Oficina de Estadísticas Laborales, dependiente del Departamento de Trabajo.
Los economistas esperaban un aumento mensual de los precios del 0,1% y que la tasa interanual se mantuviese en el 3,4%. La inflación subyacente baja dos décimas, hasta el 3,4%. El dato es una buena noticia para la Reserva Federal, que se halla en plena reunión de política monetaria.
Durante el pasado mes, el precio de la gasolina se abarató un 3,6%, con lo que su subida interanual es ya de solo el 2,2%. Por su parte, los precios de los alimentos aumentaron solo un 0,1% en el mes y suben un 2,1% en un año.
Son los precios del alojamiento (donde en buena parte se produce una imputación de alquileres con cierto decalaje), del transporte y de la electricidad los que más contribuyen a que la inflación siga lejos del 2%.
Aparte de las implicaciones directas para el bolsillo de los ciudadanos, los datos de precios tienen consecuencias en dos frentes. Desde el punto de vista político, la inflación ha debilitado la popularidad del presidente, Joe Biden, que ve cómo su mandato se acaba sin recuperar la deseada estabilidad de precios, aunque el dato de mayo sea un alivio.
Las subidas de precios de la gasolina y los alimentos durante su mandato amenazan sus posibilidades de reelección. El otro frente es el de la política monetaria. La Reserva Federal ha acometido las subidas de tipos de interés más agresivas desde la década de 1980, pero sigue peleando por acercarse de forma sostenible al objetivo del 2%.

 

Aunque el indicador de inflación preferido por el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, está algo por debajo del 3%, el banco central se cuidará de bajar los tipos hasta tener más confianza en que la evolución de los precios es la deseada.
El dato de inflación de mayo se publica al comenzar la segunda jornada de la reunión de dos días del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva, que se espera que mantenga los tipos de interés en el rango del 5,25%-5,5%, el máximo en 23 años, que se mantiene desde julio del año pasado.

 

Los malos datos de inflación del primer trimestre y la fortaleza del mercado laboral llevaron al banco central a alejar las rebajas de tipos. Este miércoles, los miembros de la Reserva Federal deben actualizar sus proyecciones macroeconómicas, como hacen en la última reunión de cada trimestre.
Menos rebajas de tipos

 

En marzo, sus previsiones apuntaban a una rebaja de tipos de 0,75 puntos hasta fin de año, es decir, el equivalente a tres recortes de 0,25 puntos, un escenario que quedó enseguida desfasado.
Los 18 miembros de la Reserva Federal que participan en el Resumen de Proyecciones Económicas (SEP, por sus siglas en inglés) aportan su pronóstico sobre crecimiento económico, inflación, tasa de paro y tipos de interés.

 

Los participantes pronosticaron en marzo que los tipos de interés bajarían esos 0,75 puntos hasta fin de año, hasta situarse en el 4,625% (esto es, en la banda del 4,5%-4,75%), para luego bajar el año próximo hasta el 3,875% (banda del 3,75%-4%), lo que implicaba un recorte adicional de 0,75 puntos, para volver a bajar en 2026 hasta el 3,125%.
Toda esa hoja de ruta será la que el banco central redibuje este miércoles. Los analistas estaban divididos sobre si las nuevas previsiones contemplarán una o dos rebajas de tipos de 0,25 puntos hasta fin de año. El dato de inflación recién publicado puede contribuir a que sean dos.

 

Más allá de las previsiones, el mercado estará atento también al comunicado del FOMC y a los mensajes de Powell en la rueda de prensa. Los analistas esperan que se mantenga la mención a que el comité necesita adquirir una mayor confianza en que la inflación avanza de forma sostenible hacia el 2% antes del paso decisivo de bajar los tipos.
Al tiempo, el banco central seguirá insistiendo en que sus decisiones dependerán de los datos adicionales que se vayan publicando. Con ese panorama, cualquier movimiento en el precio del dinero parece descartado al menos hasta la última reunión del verano, la del 17 y 18 de septiembre.

 

Miguel Jiménez
es_ESSpanish