El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció nuevas sanciones contra cinco entidades vinculadas al Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), el conglomerado empresarial controlado por las Fuerzas Armadas de Cuba, y a una nuera del expresidente Raúl Castro.
Rubio dijo que la situación en Cuba continúa deteriorándose mientras, según sus palabras, el gobierno comunista de la isla mantiene como prioridad «su control total sobre la libertad, las oportunidades y el bienestar básico del pueblo cubano», según un comunicado difundido en redes sociales este 23 de junio.
El funcionario estadounidense señaló que GAESA ha operado durante años como el principal mecanismo mediante el cual las élites gobernantes obtienen recursos económicos que, a su juicio, deberían destinarse a servicios esenciales para la población.
«Hoy, he designado entidades adicionales de la red GAESA asociadas con el movimiento tanto de su dinero como de sus activos físicos, así como entidades responsables de explotar las reservas minerales y metálicas de Cuba para obtener ganancias ilícitas», dijo Rubio.
El secretario de Estado también advirtió que las consecuencias podrían extenderse más allá de las entidades directamente sancionadas.
«Cualquier persona que proporcione servicios a estos actores sancionados corre el riesgo de ser sancionada ella misma», indicó.
Asimismo, hizo un llamado a instituciones financieras y compañías extranjeras para que suspendan de inmediato cualquier relación comercial con las entidades señaladas.
La medida también alcanza a la esposa del hijo de Raúl Castro, Alejandro Castro Espín, quien previamente ya había sido sancionado por el gobierno estadounidense. Sin embargo, el Departamento de Estado no reveló detalles de esta sanción.
Las nuevas sanciones ocurren en el marco de un decreto ejecutivo que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, promulgó el 1 de mayo, titulado «Imposición de sanciones a los responsables de la represión en Cuba y de las amenazas a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos».
Estas nuevas medidas económicas forman parte de una serie de iniciativas recientes del Gobierno estadounidense para aumentar la presión sobre la Habana comunista.