Insólito: Fernando Espinoza, intendente de La Matanza, donde ocurrió la masacre de 5 personas, vive en Puerto Madero

Insólito: el intendente de La Matanza, donde ocurrió la masacre de 5 personas, vive en Puerto Madero.

 

El «barón» del Conurbano sigue la crisis social sin hablar, sin aparecer y manteniéndose alejado del conflicto desde su lugar en el mundo

 

Los vecinos del barrio más joven de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hace un tiempo que no ven a Fernando Espinoza caminar por las cercanías de una de las torres más exclusivas cercanas al Puente de la Mujer donde pasó buena parte de los cuatro mandatos que lleva como intendente de La Matanza, un distrito de la provincia de Buenos Aires, cuyo peso electoral equivale a cinco provincias juntas, por ejemplo, a La Rioja, Santa Cruz, Tierra del Fuego, La Pampa y Catamarca.
Antes, era durante los mandatos presidenciales de Néstor y Cristina Kirchner. «En 2007, Néstor abrió sus oficinas en Puerto Madero para seguir la gestión de su esposa y Espinoza no hacía más que caminar unos metros desde la torre que habita cercana al Puente de la Mujer, vestido de entrecasa, para verse con Néstor y, con otro vecino del barrio en ese entonces, Amado Boudou», cuentan los que suelen observar esa pasarela política que es, en ocasiones, Puerto Madero.

 

Sin embargo, para guardar las formas y evitar los escraches, Espinoza ya no se deja ver tanto por Puerto Madero y mantiene su domicilio en Villa Luzuriaga en La Matanza. Va con mayor asiduidad a la sede gubernamental en San Justo, pero tiene períodos en los que desaparece durante varios días y suele ser estricto con sus secretarios y ministros que le responden para realizar un seguimiento con los temas de su interés.

 

Es, precisamente, en ese territorio que bien podría ser considerada una provincia en sí misma, donde se desencadenó la violencia que dejó un tendal de muertos ante la problemática de la carencia de viviendas, usurpación de terrenos privados y estatales por mafias que actúan bajo el amparo de las autoridades y, por sobre todas las cosas, un lugar donde rige el imperio de la ley del más fuerte que se grafica en la impunidad con la que comenzaron los disparos de armas de fuego el domingo pasado.

 

El intendente de La Matanza no dio señales tras la toma de tierras.
                                                          El intendente de La Matanza no dio señales tras la toma de tierras.
¿Qué hace el reelecto, por abrumadora mayoría de votos, Fernando Espinoza?
Un intendente que va por su cuarto mandato, que logró doblegar en la interna de su partido, el Frente de Todos, el abierto desafío del Movimiento Evita, del tándem matrimonial, Emilio Pérsico-Patricia Cubría, para luego doblegar las aspiraciones del «Dipy» que competía en la boleta de los libertarios y de la tradicional oposición a medias que ejerce Juntos por el Cambio que suele promover candidatos poco conocidos para competirle o que enamoran poco a los vecinos de La Matanza.

 

Esa doctrina de vida parece ser la que adopta, Fernando Espinoza, cada vez que ocurre una crisis en la intendencia que preside. Para algunos, hace como el avestruz y esconde su cabeza en la tierra, pero, la realidad indica que, frente a la crisis, Espinoza ni habla, ni responde públicamente y monitorea todo desde la distancia.

 

Sin embargo, en ocasiones, Espinoza prefiere contestar con delay. Responde mensajes urgentes dos o tres días después, por aquello de «todo pasa».

 

Antecedentes de este alejamiento de situaciones «calientes» no faltan en el historial de Espinoza. Siempre se aferró a evitar realizar pronunciamientos públicos sobre graves hechos de inseguridad que conmocionaron a la opinión pública, más allá de los límites de La Matanza.

 

En
Hace pocos días, se produjo una masacre en la localidad de 20 de junio.
En esos casos, el silencio de radio de Fernando Espinoza se torna atronador y, en el reciente caso de la masacre desatada por tierras en la localidad de 20 de Junio, no parece ser la excepción, a juzgar por los últimos movimientos. La explicación que ofrecen sus asesores y voceros es que «no quiere hablar públicamente porque la Justicia interviene en este caso y Fernando es respetuosa del proceder de otro poder del Estado».

 

En este caso, desde la intendencia se elaboró un comunicado donde explica que la comuna había denunciado hace dos años la usurpación, en sede judicial, que el domingo terminó en un enfrentamiento con víctimas mortales incluidas.Por otra parte, el comunicado de la intendencia prefiere cargar contra dirigentes de la oposición de Juntos por el Cambio a los que responsabiliza por la situación.

 

Principalmente, contra la titular del PRO y ministra de seguridad nacional, Patricia Bullrich y contra la ex gobernadora María Eugenia Vidal y su ex ministro de seguridad, Cristian Ritondo. Para Bullrich, en La Matanza, «…cualquiera pueda tomar la ley por sus manos y hacer lo que quiera y se termina en estas masacres».

 

A lo que los asesores de Fernando Espinoza respondieron: «La ministra de Seguridad de Javier Milei hizo acusaciones maliciosas, absolutamente falsas y con una clara intencionalidad política en relación con la actuación del Municipio de La Matanza en una problemática de honda conmoción social como son las tomas de tierra», comenzó el comunicado titulado «La verdadera pasividad ante las tomas de tierra fue de Bullrich, Ritondo, Macri y Vidal».

 

Haciendo proselitismo de fe kirchnerista, Fernando Espinoza, prefiere pelear dialécticamente con el ala dura del PRO sin abandonar por un momento su «extrañamiento» con la realidad diaria de los vecinos de su partido. Ellos ya lo saben, el «barón» del feudo sólo aparece para las fotos de las inauguraciones, los festivales populares o en los encuentros políticos de dirigentes del peronismo. Siempre en las buenas y en las «roscas» políticas, nunca en las malas.
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