Piden la renuncia de Petro por supuesto dinero ilegal en su campaña

Las recientes revelaciones de Nicolás Petro Burgos, hijo del presidente colombiano, Gustavo Petro, sobre el supuesto financiamiento irregular en la campaña del líder del Pacto Histórico desataron una tormenta política y judicial que y mucha incertidumbre sobre la permanencia del mandatario en el poder.

 

En un polarizado panorama político tras las declaraciones de Petro Burgos, la oposición convocó a sus seguidores a una marcha, el 16 de agosto, para exigir la renuncia del mandatario, sin que se hayan presentado aún ante la Justicia las pruebas de los supuestos “dineros” que habrían sido destinados a la campaña del izquierdista.

 

En el otro extremo, los que apoyan al mandatario han ratificado a través de los medios y redes su respaldo a Petro, quien ha dicho que sus opositores se han valido de las “cicatrices familiares” para deponerlo.

 

En esta oportunidad, como en la marcha contra las ‘petrorreformas’, uno de los principales convocantes es el periodista uribista Diego Santos, quien escribió en un trino que a los colombianos les “impusieron un Gobierno con dineros ilegales”.

 

“Mintieron con una narrativa. No es momento de tibiezas. Es momento de que hablemos más fuerte que nunca”, agregó.

 

El columnista de El Tiempo en su convocatoria colgada en redes utilizó las etiquetas #LaMarchaDeLaMayoría –usada en la movilización de abril pasado, que no logró gran convocatoria en las ciudades donde se realizó– y #RenunciaoJuicio, que busca ejercer presión sin que haya habido algún pronunciamiento judicial en contra del jefe de Estado.

 

Los medios opositores, principalmente Semana, se han comportado como actores políticos y han dado veredictos como si fueran jueces en los más recientes escándalos surgidos en el entorno más cercano de Petro.

 

Semana hizo las entrevistas que destaparon el ‘niñeragate’, donde se vieron involucrados la exjefa del Despacho de la Presidencia, Laura Sarabia, y el exembajador de Bogotá en Caracas, Armando Benedetti.

 

En ese caso, que se inició por la denuncia de un supuesto abuso de poder por parte de la alta funcionaria contra la niñera de su hijo, Marelbys Meza, terminó con Benedetti insinuando que la campaña de Petro había recibido financiamiento irregular, lo que está siendo investigado por la Fiscalía, y que fue negado por el mandatario.

 Gustavo Petro, y su hijo Nicolás Petro

Posteriormente, con las revelaciones de la exesposa de Petro Burgos, Daysuris Vásquez, nuevamente Semana fue la encargada de realizar la entrevista donde ella habló y presentó las pruebas de los supuestos recursos que habría recibido su expareja de manera irregular.

 

En las últimas horas, el presidente expresó en sus declaraciones que no ha instado a su hijos a que delincuen y aseguró que sus opositores han “intentado utilizar todas las debilidades para abrir el camino del derrumbe del primer Gobierno popular en Colombia”.

 

El mandatario también apuntó directamente hacia la directora de Semana, Vicky Dávila, a quien señaló de difundir “una mentira”.

 

Petro agregó que hasta ahora, “no hay una sola frase o audio” de las conversaciones entre su hijo y su expareja, o de las interceptaciones a conversaciones de su equipo de campaña, divulgadas por ese medio, donde se confirme que sabía que había recibido dineros irregulares mientras fue candidato a la presidencia.

 

Petro pidió además, en un comunicado, que la justicia se aplique “de manera imparcial, con el debido proceso y las garantías constitucionales”.

 

En las redes, sus compañeros de proyecto político y dirigentes le han dado su espaldarazo al jefe de Estado.

 

Entre quienes expresaron palabras de apoyo se encuentra el senador del Pacto Histórico, Iván Cepeda, quien anunció que lo defenderá “radicalmente ante cualquier intento de acabar con su mandato popular”.

 

Asimismo, su compañera de bancada, María José Pizarro, escribió un trino donde afirma que en la campaña del Pacto Histórico se hicieron “cosas extraordinarias con las uñas”

 

“No hay persona en Colombia que haya sido más escrutada, perseguida, chuzada, señalada y estigmatizada que el presidente Gustavo Petro, tampoco otra que haya denunciado de manera más implacable la corrupción y las alianzas macabras de políticos y paramilitares”.

 

Entre las palabras de aliento, también se encuentran la del expresidente colombiano, Ernesto Samper, quien se vio vinculado durante su Administración en el llamado ‘Proceso 8.000’, en el que se le señaló de recibir dinero proveniente del narcotráfico para su campaña, sin que se determinara su culpabilidad o inocencia.

 

Samper dijo que él también confiaba en que Petro era inocente y se aventuró a decir que posiblemente no tuvo “conocimiento directo de estas circunstancias de la campaña”.

 

El expresidente dijo que detrás de los dos procesos (el que enfrentó y el que ahora afecta a Petro) hay libretos “conspirativos”y la intención de “utilizar los hechos de la campaña con unos propósitos de desestabilizar los gobiernos”.

 


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