El Vaticano reacciona al revocamiento del derecho al aborto en EE.UU.

Con el aborto se acaba con una vida que ya había comenzado a ser.
En el día en que la Iglesia celebra la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, 24 de junio de 2022, el Tribunal Supremo de EEUU informó sobre su decisión de revocar el derecho al aborto.
La histórica sentencia Roe contra Wade, que había protegido el derecho al aborto en Estados Unidos durante más de 50 años, ha sido anulada; los estados tendrán ahora libertad para prohibir la interrupción del embarazo.
El primer «stop» en Missouri.
Los Estados son ahora libres de prohibir la interrupción del embarazo.
El Vaticano ha reaccionado a la noticia del cambio de la Roe v. Wade de 1973, a través de la Pontificia Academia para la Vida, declarando que se une a la declaración de los Obispos de los Estados Unidos que confirman que se trata de un «día histórico».
Como declararon el Arzobispo H. Gómez y el Arzobispo Lori: «Es un momento para sanar las heridas y reparar las divisiones sociales; es un momento para la reflexión razonada y el diálogo civil, y para unirnos para construir una sociedad y una economía que apoye a los matrimonios y a las familias, y donde cada mujer tenga el apoyo y los recursos que necesita para traer a su hijo a este mundo con amor.»
Por tanto, el dicasterio liderado por Monseñor Vincenzo Paglia, asegura que el dictamen del Tribunal muestra «cómo la cuestión del aborto sigue suscitando un acalorado debate.
El hecho de que un gran país con una larga tradición democrática haya cambiado su posición sobre esta cuestión también interpela al mundo entero», según se lee un comunicado publicado este viernes en la tarde, cuando la mayoría de oficinas y dicasterios vaticanos ya están cerrados.
Monseñor Vicenzo Paglia. Marvin RECINOS / AFP
No es justo – se lee en la declaración vaticana – que el problema se deje de lado sin una consideración global adecuada. La protección y defensa de la vida humana no es una cuestión que pueda quedar confinada al ejercicio de los derechos individuales, sino que es un asunto de amplio calado social«.
La Pontificia Academia para la Vida lanzó un llamamiento para que «después de 50 años», se vuelva a «reabrir un debate no ideológico sobre el lugar que ocupa la protección de la vida en una sociedad civil para preguntarnos qué tipo de convivencia y sociedad queremos construir».
El Vaticano insta a desarrollar «opciones políticas» que promuevan «condiciones de existencia a favor de la vida sin caer en posiciones ideológicas a priori».
Esto significa – según esta posición – » también asegurar una educación sexual adecuada, garantizar una asistencia sanitaria accesible a todos y preparar medidas legislativas para proteger la familia y la maternidad, superando las desigualdades existentes».
Asimismo, se insiste en ayudar a las madres y a las parejas y al niño por nacer.
Entretanto, esto implica «a toda la comunidad, fomentando la posibilidad de que las madres con dificultades sigan adelante con el embarazo y confíen el niño a quienes puedan garantizar su crecimiento«.
Por ultimo, el arzobispo Paglia dijo «frente a una sociedad occidental que está perdiendo la pasión por la vida, este acto es una poderosa invitación a reflexionar juntos sobre la grave y urgente cuestión de la generatividad humana y las condiciones que la hacen posible; al elegir la vida, está en juego nuestra responsabilidad por el futuro de la humanidad«.