El Tribunal de Apelaciones para el Circuito de Washington, D.C. mantuvo la orden de silencio ordenada por una jueza al expresidente Donald Trump

Donald Trump deberá evitar comentarios públicos que "intervengan" con el proceso judicial en su contra en D.C.
 

Donald Trump deberá evitar comentarios públicos que «intervengan» con el proceso judicial en su contra en D.C.

El Tribunal de Apelaciones para el Circuito de Washington, D.C. mantuvo la orden de silencio ordenada por una jueza al expresidente Donald Trump, lo que limita sus expresiones contra fiscales, posibles testigos y personal judicial.

El expresidente Trump ha sido muy activo en su red Truth Social y en sus mítines atacando al fiscal especial Jack Smith y a personal judicial y aunque la nueva decisión elimina a Smith de la lista.

Sin embargo, la decisión de los jueces enfatiza sobre el impacto que pudieran tener los comentarios de Trump en el proceso judicial.

Estamos de acuerdo con el tribunal de Distrito en que algunos aspectos de las declaraciones públicas del señor Trump representan una amenaza importante e inminente para la sentencia justa y ordenada del proceso penal en curso”, indican los jueces.

Al retirar de la lista al fiscal Smith, los jueces consideran que la orden de la jueza Chutkan incluye una prohibición que va más allá “de lo necesario”, según la opinión escrita por la jueza Patricia Millett y respaldada por sus dos colegas del pánel.

El documento judicial de 68 páginas arranca destacando los dos retos que significó analizar el caso: respetar el derecho a la libertad de expresión como lo establece la Primera enmienda, además de la obligación de una corte de asegurar un proceso judicial “justo y ordenado”.

Parte de la orden de la jueza Chutkan fue precisada, a fin de que aplique al expresidente Trump si sus comentarios contra personal judicial y sus familias van en detrimento de complicar el proceso judicial.

La protección de los testigos

El 1 de agosto de 2023, un gran jurado federal en Washington, D.C., acusó al expresidente Trump de cuatro delitos graves de conspiración, a fin de revocar las elección presidencial de 2020.

Tras revelarse las acusaciones y declararse “no culpable”, el exmandatario incrementó sus críticas al fiscal especial Smith, así como a personal del Departamento de Justicia y al personal judicial en la Corte del Distrito de Washington, D.C.

Son dos los riesgos que la jueza Chutkan establece ante las expresiones de Trump: (1) que los testigos sean intimidados o influenciados indebidamente “por la perspectiva de ser ellos mismos objeto de acoso o amenazas”, y (2) los abogados, servidores públicos y otro personal del tribunal se convertirán “en blanco de amenazas y acoso”, recuerda el documento judicial.

La opinión de los jueces señala que el expresidente tiene derecho a la libre expresión, además de que la Constitución lo protege para tener un “juicio justo”.

El derecho de Trump a un juicio justo no le da ‘el derecho a insistir en lo contrario de ese derecho’; es decir [que sea] un juicio perjudicado a su favor”, indican los jueces.

“Trump es un expresidente y actual candidato a la presidencia, y existe un gran interés público en lo que tiene que decir, pero Trump también es un acusado penal y debe ser juzgado en un tribunal bajo los mismos procedimientos que rigen para todos los demás acusados penales”, indicaron los jueces.

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