El rey condenó el ataque en la cena de corresponsales de la Casa Blanca, en el primer mensaje de un monarca británico al Congreso desde que lo hiciera su madre, la reina Isabel II, en 1991.
El rey Carlos III comenzó este martes su discurso ante el Congreso recordando el 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos, lo que fue recibido con aplausos por parte de la Cámara.
“Durante todo este tiempo, nuestros destinos como naciones han estado entrelazados.
Como dijo Oscar Wilde, hoy en día tenemos realmente todo en común con Estados Unidos, excepto, por supuesto, el idioma”, afirmó el monarca entre el aplauso y las risas del público.
El rey se refirió brevemente al incidente ocurrido el sábado en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, que presuntamente constituyó el tercer intento de asesinato contra el presidente, Donald Trump.
“Nos reunimos en tiempos de gran incertidumbre; en tiempos de conflicto desde Europa hasta el Medio Oriente, que plantean inmensos desafíos para la comunidad internacional y cuyo impacto se siente en comunidades a lo largo y ancho de nuestros propios países”, dijo ante los legisladores.

Añadió: “Nos reunimos, también, tras el incidente ocurrido no muy lejos de este gran edificio, que buscaba dañar al liderazgo de su nación y fomentar un miedo y una discordia más amplios. Permítanme decir con inquebrantable determinación: tales actos de violencia nunca tendrán éxito. Sean cuales sean nuestras diferencias, sean cuales sean los desacuerdos que podamos tener, estamos unidos en nuestro compromiso de defender la democracia, proteger a todo nuestro pueblo del daño y rendir homenaje al valor de aquellos que arriesgan diariamente sus vidas al servicio de nuestros países”.
El rey bromeó sobre lo joven que es Estados Unidos en comparación con Reino Unido.
“Los Padres Fundadores fueron rebeldes audaces e imaginativos con una causa. Hace 250 años —o, como decimos en el Reino Unido, hace solo unos días”, señaló, provocando las risas de los legisladores.
“Declararon la independencia equilibrando fuerzas enfrentadas y sacando fuerza de la diversidad; unieron 13 colonias dispares para forjar una nación basada en la idea revolucionaria de ‘la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad’”, añadió.

Señaló también que la relación entre Estados Unidos y Reino Unido “nació de una disputa, pero eso no la hace menos sólida”.
“Con el espíritu de 1776 presente en nuestras mentes, tal vez podamos estar de acuerdo en que no siempre estamos de acuerdo, al menos en un primer momento”, afirmó Carlos.
“De hecho, el principio mismo sobre el que se fundó su Congreso —no hay tributación sin representación— fue a la vez un desacuerdo fundamental entre nosotros. Y, al mismo tiempo, un valor democrático compartido que ustedes heredaron de nosotros”, añadió.
La mención de Carlos al desacuerdo entre los dos aliados históricamente cercanos se produce en un momento en que Estados Unidos y Reino Unido están enfrentados sobre la guerra contra Irán.
El primer ministro británico, Keir Starmer, ha rechazado los llamados de Trump para que Reino Unido se involucre en la guerra.
Esas tensiones alcanzaron un nuevo punto álgido cuando la agencia de noticias Reuters publicó la semana pasada un correo electrónico interno del Pentágono en el que se proponía castigar a Reino Unido por su postura sobre Irán revisando la posición de Estados Unidos respecto a las Islas Malvinas.
Ese correo electrónico no ha sido revisado por NBC News.

El monarca destacó la importancia de la denominada “relación especial” entre Estados Unidos y el Reino Unido, así como de la OTAN, ya que ambas alianzas se han encontrado en una situación inestable durante la Administración Trump.
“La alianza que nuestras dos naciones han construido a lo largo de los siglos, y por la que estamos profundamente agradecidos al pueblo estadounidense, es verdaderamente única”, afirmó, y añadió que “hoy es más importante que nunca”.
Carlos afirmó que la alianza se encuentra ahora en una era “más volátil y peligrosa que el mundo” en el que se encontraba cuando su madre, la reina Isabel II, se dirigió al Congreso en 1991.
“Los desafíos a los que nos enfrentamos son demasiado grandes para que una sola nación los soporte por sí sola. Pero en este entorno impredecible, nuestra alianza no puede basarse en logros pasados, ni dar por sentado que los principios fundamentales simplemente perdurarán”, dijo.
Después, citó las declaraciones de Starmer del mes pasado, en las que añadió: “La nuestra es una asociación indispensable. No debemos ignorar todo lo que nos ha sostenido durante los últimos 80 años. Por el contrario, debemos construir sobre ello”.

Pedido a financiar la defensa de Ucrania
Aprovechó para hacer un llamado explícito a Estados Unidos para que contribuya a financiar la defensa de Ucrania, comparando la situación con el apoyo que la OTAN brindó a Estados Unidos tras el 11 de septiembre.
“Hoy, señor presidente de la Cámara, se necesita esa misma determinación inquebrantable para la defensa de Ucrania y de su valiente pueblo. Es necesaria para garantizar una paz verdaderamente justa y duradera”, afirmó el monarca.
“Desde las profundidades del Atlántico hasta los casquetes polares del Ártico, que se derriten de forma desastrosa, el compromiso y la experiencia de las fuerzas armadas de Estados Unidos y sus aliados constituyen el núcleo de la OTAN, comprometidos con la defensa mutua, protegiendo a nuestros ciudadanos e intereses, y manteniendo a los norteamericanos y europeos a salvo de nuestros adversarios comunes”, añadió.
Su llamado fue recibido con algunos aplausos en la Cámara, incluso por parte del líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, demócrata por Nueva York, quien giró para sonreír a la senadora Jeanne Shaheen, demócrata por New Hampshire, que aplaudía.
El llamado de Carlos se produce en un momento en que altos funcionarios estadounidenses, incluido el vicepresidente, JD Vance, han criticado el apoyo de Estados Unidos a Ucrania en su guerra contra Rusia.
El rey Carlos III terminó su discurso y, al salir del recinto, lo hizo estrechando la mano de legisladores. Se convertió en el primer monarca británico en dirigirse al Congreso de Estados Unidos desde que lo hiciera la reina Isabel II, en 1991.
En su mensaje del lunes había destacado la historia compartida de ambos países y la importancia de sus valores democráticos, temas que reforzó este martes.
Este tipo de discursos son una oportunidad que solo se les concede a los líderes mundiales más destacados, entre ellos el papa Francisco, Václav Havel y Winston Churchill.
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, republicano por Louisiana, se convirtió a principios de este año en el primer líder en ejercicio de su cámara en dirigirse al Parlamento de Reino Unido.
El lunes asistió a una fiesta con el rey en Washington y dijo que le había comentado que sería “bien recibido” en el Congreso.
El rey, acompañado por la reina Camila, comenzó el día con una reunión en la Casa Blanca con Trump a puerta cerrada.
La visita llega en un momento complicado para las relaciones entre Estados Unidos y Reino Unido. Además de los altibajos con Starmer, a quien el republicano criticó diciendo: “No estamos lidiando con Winston Churchill”.
Trump también ha impuesto aranceles a Reino Unido y ha advertido de gravámenes adicionales a pesar de un fallo de la Corte Suprema a principios de este año que ha complicado aún más este tipo de medidas unilaterales. Trump amenazó la semana pasada con imponer un “gran arancel” a Reino Unido si no elimina un impuesto sobre los servicios digitales que grava a las empresas tecnológicas estadounidenses.

Trump ha desafiado más ampliamente la alianza transatlántica tradicional con sus intentos de anexar Groenlandia y sus amenazas de abandonar la OTAN.
Ha impuesto repetidamente gravámenes y se ha burlado de Canadá, miembro de la Mancomunidad Británica.
En el Capitolio se habían alzado algunas voces que pedían a Carlos que se reuniera con las víctimas de Jeffrey Epstein durante su estancia en Estados Unidos.
No hay indicios de que vaya a hacerlo, a pesar de que el escándalo en torno al delincuente sexual condenado ha salpicado a su hermano, quien fue detenido en febrero por acusaciones de conducta indebida, algo que él niega.
El representante Ro Khanna, demócrata por California, instó al rey durante el fin de semana a que, al menos, abordara el tema durante su discurso ante el Congreso. El monarca no lo hizo.
El líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, demócrata por Nueva York, culpó el lunes a las políticas republicanas de tensar la relación entre Estados Unidos y Reino Unido.
“Esperemos que la visita del rey contribuya en gran medida a reparar el daño que esta administración le ha causado a uno de nuestros aliados más importantes en el mundo”, dijo Jeffries.
