El arzobispo castrense Timoty Broglio “anti-Francisco” será el jefe de la Iglesia de Estados Unidos

ROMA.- Aunque no es una novedad que en Estados Unidos la mayoría de los obispos es conservadora y que nunca tuvo gran sintonía con el papa del fin del mundo, ayer fue electo como nuevo presidente de la conferencia episcopal del país el arzobispo castrense, Timoty Broglio, un prelado directamente considerado “anti-Francisco”.
“Los obispos norteamericanos han enviado un claro mensaje de rechazo al papa Francisco”, resumió Michael Sean Winters, columnista del National Catholic Reporter, medio católico progresista.
Sean Winters, quien no ocultó su amargura, destacó que la elección de Broglio como jefe del episcopado reflejó que éste “no quiere ser parte de la implementación en curso del Concilio Vaticano II y del magisterio de Francisco, en el marco del actual sínodo en curso”. “No es exagerado decir que la elección de Broglio como presidente del episocopado es como un repudio al papa Francisco”, disparó este analista, en una frase con la que coincidieron en Twitter el teólogo italiano Massimo Faggioli y el historiador católico y biógrafo papal británico Austin Ivereigh.
Con más de 250 obispos, la conferencia episcopal de Estados Unidos es una de las más importantes –y ricas- del mundo. Broglio, que gobernará tres años, sucedió al arzobispo de Los Ángeles, José Gómez, del Opus Dei, que pese a estar en una sede considerada “cardenalicia”, jamás recibió el birrete color púrpura. De los diez candidatos a ser los nuevos presidentes de la conferencia episcopal estadounidense, sólo dos o tres estaban claramente en línea con el papa Francisco, entre ellos, el arzobispo de Seattle, Paul Etienne.
Su vínculo con Angelo Sodano
De 70 años, Broglio, un ferviente opositor al aborto y considerado un “culture warrior” (alguien muy activo en la defensa de ciertos valores o visiones conservadoras, que considera bajo amenaza), recibió 138 votos a favor y 99 en contra.
Su biografía indica que vivió bastante fuera de los Estados Unidos. Estudió en Roma y trabajó varios años en la diplomacia vaticana, donde fue la mano derecha del fallecido cardenal conservador Angelo Sodano, secretario de Estado entre 1991 y 2006, es decir, influyente número dos de la Santa Sede durante el pontificado de Juan Pablo II y a principios del de Benedicto XVI, papa emérito.
Broglio fue secretario privado del cardenal Sodano, figura que nunca simpatizó con el entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio. Bergoglio era cuestionado en Roma por un ala conservadora con llegada al Vaticano y a Sodano, que lo criticaba por su moderación, por sus gestos pastorales y por no defender la doctrina. Sodano solía intervenir en la designación de los obispos, e incluso de los argentinos -de un ala contraria a la de Bergoglio-, también a través de su amigo y exembajadaor menemista ante la Santa Sede, Esteban Caselli.
Se recuerda en Roma que Caselli solía jugar al tenis con Broglio, que era apodado “Timbroglio” –en italiano, “te engaño”- y que, años más tarde, ya después de haber sido nombrado en 2007 arzobispo castrense en Estados Unidos, fue condecorado en la Argentina con la Gran Cruz de la Orden del Libertador San Martín y con la Orden de Mayo.
Sodano es cuestionado por haber frenado investigaciones contra sacerdotes acusados de abusos sexuales, como el fundador de los Legionarios de Cristo, el mexicano Marcial Maciel. “Muchas cosas que sabemos ahora quizás no se sabían con seguridad entonces”, dijo en una conferencia de prensa Broglio, que consideró que Maciel “tenía a todos engañados” porque entonces reclutaba muchísimos nuevos sacerdotes.
Broglio, que trabajó en las nunciaturas de Costa de Marfil y de Paraguay y fue nuncio en República Dominicana, el año pasado, durante la pandemia, tuvo una postura cercana a los no-vax. “Pese a la licitud moral de estas vacunas, la Iglesia valora su enseñanza sobre la santidad de la conciencia, según la cual nadie debería ser obligado a recibir una vacuna contra el Covid-19 si viola la santidad de su conciencia”, dijo, creando revuelo.
Si bien un estudio de 2011 comisionado por los obispos concluyó que la homosexualidad nunca fue una causa de los abusos sexuales cometidos por el clero, Broglio piensa distinto. “Seguramente es un aspecto de la crisis sexual que no puedo ser negado”, dijo, en una conferencia de prensa, según AP.
“Broglio está obsesionado con la homosexualidad”, denunció en su artículo Sean Winter, que recordó que a fines de 2020, cuando salió un documental sobre el Papa del director ruso Evgeny Afineevsky’s, en el cual Francisco reflejaba su pastoral de apertura e inclusión y dijo que necesitaban una legislación que los protegiera, el arzobispo castrense sacó un comunicado con una “clarification”, es decir, una aclaración de lo que el Pontífice había querido decir.
“Yo no recuerdo a ningún obispo aclarando lo que había dicho el papa Juan Pablo II. ¿Ustedes? Es insultante”, clamó en su artículo Sean Winters, que concluyó que “este es el hombre que los obispos norteamericanos han elegido para liderarlos en los próximos años”.
En la conferencia de prensa que hubo en Baltimore después de su elección, Broglio prefirió no hacer especulaciones sobre si el voto había marcado un cambio de agenda con respecto a la del Pontífice argentino. “No soy consciente de que indique alguna disonancia con el papa Francisco”, dijo, al asegurar que “ciertamente estoy en comunión con el papa Francisco”.