EEUU.CORTE SUPREMA «El presidente es ahora un rey por encima de la ley»: Jueza Sotomayor hace dura crítica tras decisión dla Corte Suprema

La jueza Sonia Sotomayor lamentó en su opinión disidente que la Corte Suprema haya dado a futuros presidentes carta blanca para que “violen la ley». También asegura que crea una «inmunidad expansiva para todos los ‘actos oficiales'».

En una opinión disidente inusualmente fuerte, la juez de la Corte Suprema Sonia Sotomayor fustigó la decisión anunciada este lunes por sus colegas de la mayoría conservadora del máximo tribunal que establece que el presidente de Estados Unidos es prácticamente inmune al castigo de la ley por cualquier delito cometido en el ejercicio de sus funciones oficiales.

“En cada uso del poder oficial, el presidente es ahora un rey por encima de la ley”, explicó Sotomayor en su disenso, que apoyado por las otras dos juezas liberales Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson.

“Carta blanca para violar la ley”

Según Sotomayor, la Corte Suprema dio carta blanca para que el presidente “viole la ley, explote los atributos de su cargo para beneficio personal, use su poder oficial para fines malignos. Porque si supiera que algún día podría enfrentar responsabilidad por violar la ley, tal vez no sería tan audaz y valiente como nos gustaría que fuera”.

Sotomayor explica que “incluso si estos escenarios de pesadilla nunca se desarrollan, y rezo para que nunca lo hagan, el daño ya está hecho. La relación entre el presidente y el pueblo al que sirve ha cambiado irrevocablemente”.

Sotomayor, quien fue nominada por el presidente Barack Obama en 2009 en sustitución del magistrado Davis Sutter, siguió adelante expresando hipotéticos casos:

“¿Ordena al Equipo Seal 6 de la Armada asesinar a un rival político? Inmune. ¿Organiza un golpe militar para mantenerse en el poder? Inmune. ¿Acepta un soborno a cambio de un perdón? Inmune. Inmune, inmune, inmune”, dijo Sotomayor en su disidencia.

En su opinión concurrente al fallo de la corte, la jueza conservadora Amy Coney Barrett sugirió que debido a que la impugnación generalizada de Trump a la acusación había fracasado, al menos parte del caso podría seguir adelante.

“Un presidente que enfrenta un proceso judicial puede impugnar la constitucionalidad de un estatuto penal aplicado a los actos oficiales alegados en la acusación” dijo Barrett, agregando que “si esa impugnación fracasa, deberá ser juzgado”, dijo.

Pero Sotomayor no lo ve tan claro. Según ella, el fallo de la mayoría conservadora 6-3 » aísla completamente a los presidentes de la responsabilidad penal«.

La jueza dijo que el máximo tribunal no solo dio inmunidad absoluta para el ejercicio por parte del presidente de «poderes constitucionales básicos», sino que también crea una «inmunidad expansiva para todos los ‘actos oficiales» y «declara que las pruebas relativas a actos para los cuales el presidente es inmune, no pueden desempeñar ningún papel en ningún proceso penal en su contra”, un punto con el que Barrett también se manifestó en desacuerdo.

La corte bajó “las barreras protectoras de la ley”

Por su parte, la jueza Ketanji Brown Jackson señaló a los jueces conservadores de la corte de haber descartado el principio general de derecho de larga data que dice que “nadie está por encima de la ley”.

“Ese principio fundamental ha impedido durante mucho tiempo que nuestra nación caiga en el despotismo” dijo Jackson, quien añadió que “la Corte ahora opta por bajar las barreras protectoras de la ley para una categoría extremadamente poderosa de ciudadanos: cualquier futuro presidente que tenga la voluntad de burlar los límites establecidos por el Congreso”.

La jueza describió el impacto que tendrá el fallo del tribunal en términos pesimistas, diciendo que “incluso un presidente hipotético que admite haber ordenado los asesinatos de sus rivales o críticos políticos o uno que indiscutiblemente instiga un golpe fallido, tiene buenas posibilidades de obtener inmunidad bajo el nuevo modelo de responsabilidad presidencial de la mayoría”.

Sotomayor pareció haber concordado con el peligroso escenario descrito por Jackson, al finalizar su opinión diciendo: “Temiendo por nuestra democracia, disiento”.
es_ESSpanish