Defendiendo la Patagonia con la misma pasión con la que defienden a un equipo de futbol

¿Qué pasaría si la pasión, el orgullo y el sentido de pertenencia que somos capaces de sentir por una camiseta también los sintiéramos por los territorios que hacen posible nuestra vida?

¿Qué ocurriría si millones de personas defendieran con la misma convicción los glaciares, los ríos, los bosques y la Patagonia que a un equipo de fútbol?

Nos enseñaron a emocionarnos con un gol, a celebrar una victoria y a discutir por los colores de un club.

Pero pocas veces nos enseñaron a conocer, valorar y proteger los bienes comunes que sostienen nuestra existencia.

La Patagonia no es un trofeo ni una mercancía: es agua, biodiversidad, culturas vivas e historia compartida.

No se trata de dejar de amar el fútbol, sino de preguntarnos por qué algunas causas logran movilizar a millones de personas mientras otras, que afectan directamente nuestro presente y nuestro futuro, pasan casi desapercibidas.

¿Qué relatos hemos aprendido? ¿Qué intereses deciden dónde ponemos nuestra atención?

 

Tal vez el desafío no sea elegir entre una cosa y otra, sino ampliar aquello que somos capaces de defender.

Porque el amor por la tierra también puede convertirse en identidad, en comunidad y en acción. 🌎💙

13 de julio