El incendio, que ya era visible desde la distancia, de repente creció de tamaño con una ensordecedora explosión y más humo negro.
El momento logró ser captada por los ciudadanos que obserbaban el desastre a los alrededores de la Zona Industrial de Matanzas.
«Afrontar con cierta eficacia estas cuestiones cruciales depende del modelo político de una nación. El de Cuba, cerrado y totalitario, solo puede seguir garantizando la degradación progresiva, permanente y total de un país que ha venido acumulando capas de problemas irresueltos: desde la economía, la vivienda para damnificados por los ciclones u otros golpes de la naturaleza, pasando por la ineficiencia e insuficiencia en sistemas tan preciados como los de la salud o la alimentación hasta los problemas con la generación y distribución de energía. Problemas que ya son todos estructurales», consideró.