CONGRESO NACIONAL CUBANO. MANIFIESTO PÚBLICO. «UNA REPÚBLICA VIRTUAL VERSUS UNA ISLA CAUTIVA.»

Hoy existen dos realidades cubanas, dos Cubas profundamente distintas:

 

Una CUBA CAUTIVA, bajo el yugo de una dictadura comunista, con menos de 8 millones de habitantes, empobrecida, envejecida, desmoralizada y una CUBA LIBRE, extendida por el mundo, con más de 3.5 millones de exiliados, ciudadanos de pleno derecho en sociedades abiertas, prósperas y democráticas.

 

La diferencia entre ambas no es solo geográfica: es ética, política, económica y cultural. Es la diferencia entre opresión y libertad, entre ruina y modernidad, entre mentira y verdad.

 

EL EXILIO COMO NACIÓN: UNA REPÚBLICA VIRTUAL.

 

Si el Exilio cubano fuese un Estado, ya sería una potencia mundial:
Superaría los $500 mil millones en capacidad económica y patrimonial.

 

Contaría con una diáspora profesional , intelectual y empresarial de altísimo nivel y estuviera, al menos, entre los 40 países más ricos y prósperos del planeta.

 

Tendría representación política real en ciudades clave de Estados Unidos, América Latina y Europa, con su Capital en la ciudad de Miami, donde viven más de un millón de ciudadanos cubanos.
Poseería un tejido cultural, comunicacional y espiritual que mantendría viva la identidad cubana y serviría de plataforma de despegue y herramienta imprescindible para la LIBERACIÓN, la TRANSICIÓN POLÍTICA y la RECONSTRUCCIÓN NACIONAL de la secuestrada Cuba Comunista de hoy.

 

Este Exilio, esta Diáspora Cubana, es una República sin territorio, pero con valores, visión, memoria y recursos. Una República Virtual, moderna, global, organizada.

 

Si fuéramos a utilizar como ejemplo comparativo lo que ocurre entre las dos Coreas —una libre, rica y democrática; otra totalitaria, pobre y militarizada- tendríamos el mejor espejo para explicar la Cuba del siglo XXI:

 

La Cuba del régimen se parece cada día más a Corea del Norte.
La Cuba del Exilio recuerda cada vez más a Corea del Sur.

 

Esta desigualdad clama por justicia. No solo es una tragedia: es una oportunidad.

 

Un llamado a la movilización global del Exilio Cubano

 

Desde el Congreso Nacional Cubano hacemos este llamado solemne:
1. Unir todas las fuerzas del Exilio bajo una estructura nacional representativa, legítima y operativa.
2. Activar nuestros recursos financieros, técnicos y humanos al servicio de una estrategia de liberación nacional.
3. Presentar al mundo una alternativa democrática y viable para Cuba.
4. Coordinar con los gobiernos aliados del Hemisferio una nueva política hacia Cuba, basada en la verdad, los derechos humanos y la restauración de la república.

 

Sancionar a la tiranía, a imagen y semejanza de las sanciones políticas, económicas, diplomáticas, financieras y deportivas, con que se sancionó al gobierno de Apartheid en África del Sur.

 

Cerrar los vuelos a y desde Estados Unidos a Cuba, el envío de remesas, cerrar todas las compañías fantasmas del régimen cubano en territorio estadounidense y gestionar el cierre de la Embajada y los Consulados en Cuba

Consolidar y ampliar, al máximo, como ya se hace, los vínculos con nuestros hermanos dentro de Cuba, con los representantes de las organizaciones oposicionistas de la sociedad civil cubana, con los segmentos democráticos dentro de las Fuerzas Armadas Cubanas, que hoy conspiran y alientan soluciones y cambios totales.

5. Diseñar y anticipar la reconstrucción de Cuba, con un plan claro, moderno, participativo y profundamente cubano, EL PLAN MACEO.
El CONGRESO NACIONAL CUBANO Nacional aspira a ser ese aparato representativo, esa cabeza visible, legítima y capaz, de ese nuevo liderazgo republicano.
No es un partido. No es una organización más.
Es un instrumento de unidad nacional y transición democrática, una cabeza política, una especie de Gobierno Paralelo, un instrumento aglutinador y precipitador para una nación dispersa que quiere volver a ser, «EN VEZ DE UN PAÍS DE PROLETARIOS, UNA NACIÓN DE PROPIETARIOS».

 

Una República libre, soberana e independiente.

 

Solidaria, representativa, Inclusiva, participativa, republicana, unitaria, constitucionalista y democrática.

 

Capitalista, occidentalista y cristiana.

 

No hay excusas. El momento es ahora.

 

La Historia no espera. La dictadura ha fracasado. El pueblo está solo. Y el Exilio, que tanto ha logrado, no puede limitarse a observar.

 

Ha llegado la hora de la acción coordinada, de la representación legítima, del liderazgo claro.

 

La libertad de Cuba depende hoy más que nunca de la capacidad del Exilio para organizarse como Nación.

 

PATRIA Y LIBERTAD.
Antonio Calatayud
SECRETARIO GENERAL
CONGRESO NACIONAL CUBANO.
Julio 13 de 2025