COMUNICADO OFICIAL DEL CONGRESO NACIONAL CUBANO SOBRE LA TRANSICIÓN EN CUBA.

Estando activada y en desarrollo una especifica política por parte del gobierno de los Estados Unidos sobre Cuba Comunista y estando documentado por Washington el peligro a la seguridad nacional y hemisférica que la existencia de la dictadura castro-comunista significa a sólo 90 millas de los Estados Unidos, está claro que dicha política, ya iniciada con el embargo petrolero, es de evidente necesidad y de directa confrontación.

Está demás decir que dicha decision ejecutiva y el desarrollo estratégico consiguiente cuenta con el apoyo y la solidaridad agradecida del CONGRESO NACIONAL CUBANO, sobre todo después de tantos años en que la insolidaridad de muchas diferentes Administraciones, tanto demócratas como republicanas, ignoraron el clamor y los gritos de ayuda de nuestro secuestrado pueblo cubano.

Dicho todo esto, es válido, honesto y necesario que afirmemos, con respeto pero con energía, que nos oponemos a cualquier fórmula de negociación y transición en Cuba donde se contemple la permanencia de la familia Castro en los superiores estamentos del proceso de transición y cambio.

Los grandes culpables de crímenes de lesa humanidad, con las manos manchadas con la sangre de miles de inocentes, no pueden ser ahora los actores del cambio y los factores de la Transición.

Entendemos que en ese período intermedio de estabilización y de necesaria paz social, elementos del antiguo régimen sean útiles y necesarios y apoyamos cuantas medidas, a ese respecto, ejecuten las autoridades estadounidenses.

Entiende el Congreso Nacional Cubano que al hacer estas demandas y solicitudes que, en nuestra opinión son de beneficio mutuo, estamos reflejando y manifestando seguramente el criterio mayoritario del pueblo cubano y los mejores intereses de ambas naciones, ayer y hoy hermanadas por la Historia, la Geopolítica y el destino.