Claudio della Croce: FMI y BM pronostican la recesión mundial para 2023

La inflación global se ha tornado un problema persistente y la respuesta ortodoxa de los principales bancos centrales del mundo ha provocado una amenaza al crecimiento económico que, obviamente no toma en consideración al elemento humano sino las ganancias de las grandes corporaciones trasnacionales y la persistencia de un modelo económico que hoy reconocen como fracasado y perimido.

Esta situación en los países más ricos, sumado a la desaceleración de la economía china como consecuencia de los nuevos confinamientos por la Covid-19, impactarán sobre el ciclo económico de los países en desarrollo. A su vez, la fortaleza del dólar y el Euro debilita a las monedas del mundo emergente, provocando un aumento de su deuda externa a niveles “gravosos”.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) no fue indulgente en la actualización de sus Perspectivas de la Economía Mundial: además de reducir su estimación de crecimiento del producto interno bruto (PIB) global de 2.9 a 2.7 por ciento, entre sus predicciones se encuentran el estancamiento de Estados Unidos, China y la zona euro (es decir, casi dos terceras partes de la economía mundial) para 2023.

Asimismo, prevé una recesión para la primera y la tercera economías de la eurozona, la persistencia e incluso empeoramiento de la inflación en los meses venideros, riesgo de salidas de capital de las economías emergentes hacia inversiones en dólares, la amenaza de una ola de crisis de deuda soberana conforme países de bajos ingresos profundizan o se acercan al sobreendeudamiento, o la posibilidad de que los bancos se queden sin reservas suficientes e incumplan sus requisitos de capital.

Claudio della Croce