China quiere conquistar Alemania con autos eléctricos

En el mercado nacional chino, el mayor del mundo, los fabricantes del país ya lideran las primeras posiciones. Ahora quieren entrar al mercado alemán con los autos eléctricos.
    

La limusina ET7, del fabricante chino NIO.

Para algunos, la limusina NIO ET7 es un coche de ensueño: 653 CV, de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos, tracción totalmente eléctrica y autonomía entre 500 y 700 kilómetros, dependiendo de la capacidad de la batería.
Con la llegada de los nuevos modelos de autos eléctricos del fabricante chino Nio en octubre a Alemania, también aparece un nuevo concepto de puntos de recambio de baterías. Si el usuario no desea recargar su auto con el cable, puede cambiar la batería vacía por una llena. Pero hay un problema: hasta ahora, solo hay una estación de este tipo en Alemania, en Baviera , en la autopista A8.
A finales de 2022 habrá 19 más y en 2023, otras 100.
Test de choque, un desastre
Hace 17 años, fabricantes chinos ya intentaron introducir autos al mercado alemán, pero los resultados del test de choque llevado a cabo por el Club General de Automovilistas Alemanes (ADAC, por sus siglas en alemán) del todoterreno Landwind dejaron mucho que desear.
Pero ahora la situación parece diferente. La empresa de alquiler de coches Sixt, el gigante de la industria con sede en Múnich, anunció haber cerrado un contrato con el fabricante chino BYD: 100.000 coches eléctricos hasta 2028. Los primeros se entregarán este año.
Para BYD, el acuerdo con Sixt supone un paso gigante. Además, la compañía ya es uno de los mayores fabricantes de baterías del mundo y, a medio plazo, podría convertirse en el mayor fabricante de coches eléctricos e incluso desbancar a Tesla del podio.
Los expertos estiman que casi 20 marcas de automóviles chinas podrían estar pronto en Europa. La ventaja es que fabrican vehículos de diferentes segmentos, mientras que los grandes fabricantes europeos solo ofrecen vehículos eléctricos en el segmento más caro, y con escasez de piezas de repuesto y chips debido a problemas en el cadena de suministro y con los consiguientes retrasos de fabricación.
Competencia de Asia
Pero ¿pueden los fabricantes chinos hacer la competencia a Mercedes, BMW o VW? DW contactó a expertos, como Jochen Siebert, fundador de la empresa JSC Automotive en Shangái y Stuttgart, especializada en el mercado chino del automóvil: «No creo que ninguno de los fabricantes chinos pueda en verdad competir al mismo nivel que los fabricantes europeos, japoneses y coreanos en Europa”.
Para Siebert, el fuerte de los autos chinos reside en la oferta de varias funciones electrónicas, como karaoke para pasajeros o dispositivos de realidad aumentada, seguramente atractivos para el consumidor chino. Pero los compradores alemanes en el segmento más caro son más conservadores y evitan en lo posible los dispositivos electrónicos.

Un taxi eléctrico del fabricante chino BYD.

China, mercado proteccionista
Además, la mayoría, si no todos los fabricantes chinos, no existirían hoy sin el apoyo estatal. Siebert afirma que, «al saber que el Estado chino se está quedando sin dinero para ofrecer más subvenciones, todos los fabricantes chinos se apresuran a salir al exterior y probar suerte allí».
Gregor Sebastian, analista de automóviles en el Instituto de Mercado de Estudios Chinos (MERICS), cree que a las empresas chinas también les han beneficiado las restricciones de acceso al mercado para los competidores extranjeros impuestas en el país asiático.
Sin embargo, este apoyo podría convertirse en problema serio para los fabricantes chinos en Europa.
La UE se ha propuesto abordar el proteccionismo chino. «Las nuevas reglas sobre los subsidios de terceros países que distorsionan la competencia», sugiere Sebastian, «podrían convertirse en un problema grave para los fabricantes chinos de automóviles eléctricos». Las crecientes diferencias geopolíticas también pueden suponer un problema adicional.
«El aislamiento de China perjudicaría a los fabricantes alemanes»
Ferdinand Dudenhöffer, director del CAR, Centro de Investigación Automotriz, con sede en Duisburg, cree que la ventaja de China es la velocidad casi infinita con la que desarrollan e implementan las innovaciones. «Tesla es único, pero en China existe un movimiento amplio que está creando muchos Teslas», afirmó Dudenhöffer.
El experto advierte de que una «política anti China» perjudicaría mucho más a los fabricantes de automóviles alemanes que a los chinos. «Perderíamos mucho más, y un aislamiento de China golpearía a la industria automotriz alemana en su punto más sensible, ya que allí está la fuerza innovadora. Las innovaciones de hoy provienen de China y quienes las evitan, pierden a sus clientes a nivel internacional».