Ariel Aníbal Urrutia : Presidente @JMilei. UD PUEDE cambiar el futuro de este país y nosotros lo acompañamos.

MAS ALLÁ DE LA MAGIA. Para empezar, en el contexto argentino, la posibilidad de un liderazgo político que aúne valores esenciales se hace cada vez más real.
Un gobernante comprometido con los principios de justicia, integridad y resiliencia supondría un cambio en la construcción de un país más desarrollado y próspero.
Estos principios se pueden relacionar con los regalos que los reyes magos le ofrecieron al niño Jesús, según el evangelio de Mateo: mirra, incienso y oro.
En primer lugar, la justicia, representada por la mirra entregada por Baltasar, adquiere especial relevancia en una Argentina que busca superar desafíos económicos y sociales.
Un gobierno comprometido con la justicia puede impulsar políticas que aborden las desigualdades existentes, garantizando que cada ciudadano tenga acceso a oportunidades y recursos a la altura de sus esfuerzos.
Desde la perspectiva del liberalismo, se defiende la igualdad ante la ley de todos los individuos y se propone la eliminación de los privilegios con los excesos del Estado.
En segundo lugar, la integridad, representada por el incienso de Gaspar, se vuelve esencial en nuestro país donde la confianza en las instituciones gubernamentales es fundamental.
Una mandataria íntegra actuaría con transparencia, cumpliría con sus promesas y tomaría decisiones éticas, reconociendo la importancia de reconstruir la confianza de la población en el sistema político.
El liberalismo defiende que el Estado debe limitarse en su poder y en su estructura.
Además, fomenta la participación ciudadana.
En tercer lugar, la resiliencia, representada por el oro entregado por Melchor, cobra un significado especial en el contexto argentino, marcado por periodos de inestabilidad económica.
Un liderazgo resiliente sería capaz de enfrentar crisis con determinación, aprender de las adversidades y adaptarse a las circunstancias cambiantes, brindando estabilidad y esperanza a cada ciudadano.
El liberalismo apoya la libertad de mercado y la iniciativa privada como motores del desarrollo económico y social, oponiéndose a cualquier control de precios y cobro de aranceles.
Por lo tanto, crea un ambiente favorable para el comercio, la innovación y la competencia.
Por otra parte, en el ámbito económico, las ideas liberales de un mandatario ideal refuerzan su resonancia en un país que busca fomentar la actividad empresarial y la creación de empleo.
La autorregulación empresarial podría ser un mecanismo efectivo para equilibrar la rentabilidad con la responsabilidad social, contribuyendo al desarrollo perdurable del país.
En conclusión, la combinación de estos principios fortalecería la base de un gobierno comprometido con cada individuo y la construcción de un país más tenaz frente a los desafíos que pueda enfrentar “Justicia es dar a cada uno lo que le corresponde, sin favoritismos ni prejuicios.
Integridad es actuar conforme a los principios morales, sin mentiras ni engaños.
Resiliencia es superar las adversidades, sin rendirse ni desesperarse”.

 

FUERZA ESTIMADO PRESIDENTE

@JMilei. UD PUEDE cambiar el futuro de este país y nosotros lo acompañamos.
Ariel Aníbal Urrutia @ariel_profesor
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