Argentina pide explicaciones a Rusia por el «hallazgo petrolero del siglo» en la Antártida

Tensión diplomática

 

La Cancillería enviará una nota a Moscú para saber si las investigaciones que hizo en el continente helado fueron con fines científicos o hubo exploración petrolera.
Hay reservas que se estiman en el doble de Arabia Saudita y 30 veces Vaca Muerta
En medio de un clima de tensión diplomática la Cancillería Argentina pedirá en estas horas una explicación formal a Rusia por el descubrimiento de Moscú de un yacimiento en la Antártida que fue considerado como «el hallazgo petrolero del sigo» ya que contiene reservas por unos 511.000 millones de barriles de crudo o el equivalente a 30 Vacas Muertas o el doble del petróleo de Arabia Saudita.
El descubrimiento petrolero de Rusia en la Antártida empezó en 2020 y recién se dio a conocer ahora en un debate del Parlamento británico ya que el hallazgo se encuentra en una zona donde la explotación está prohibida.

 

No sólo esto: hay dudas en el ambiente diplomático sobre las eventuales alteraciones medioambientales y el conflicto diplomático que ello genera ya que se trata del área antártica en disputa por Chile, Argentina y el Reino Unido.

 

Pedido de explicaciones

 

Según confirmaron a fuentes calificadas del Gobierno, la canciller Diana Mondino y la secretaria de Asuntos de Malvinas y la Antártida, Paola Di Chiaro, pidieron hace dos días una explicación informal por medio del embajador argentino Enrique Ignacio Ferrer Vieyra.
Pero la respuesta fue tan vaga y escueta que ahora la administración de Javier Milei exigirá una explicación formal detallada.

 

«Debemos saber con certeza si el hallazgo que hizo Rusia en la Antártida fue con fines estrictamente científicos o si hubo exploración prohibida en la zona que tiene un gran potencial económico«, dijo un encumbrado funcionario de la Casa Rosada. 

 

Ayer, el presidente Milei siguió de cerca este delicado tema ya que mantiene fuertes diferencias ideológicas con la Rusia de Vladimir Putin. El mandatario cuestionó duramente a Rusia por la invasión en Ucrania y defendió al gobierno de Zelensky. 
El interés de la Argentina por conocer los «detalles fundamentados» de una eventual exploración científica no es un capricho diplomático. 
Es que la Antártida está protegida por el Tratado Antártico de 1959 y está definido  como un continente dedicado a la paz y la ciencia, por lo que está prohibido cualquier tipo de explotación petrolera.
Por otra parte, el gobierno de Argentina informó que la semana que viene cuando se desarrolle en la India la cumbre de países para debatir el futuro del Tratado Antártico dio instrucciones precisas al director de Antártida de la Cancillería para que ponga sobre la mesa este debate.
Ayer, la embajada de Rusia en Buenos Aires se negó a dar información respecto de este espinoso tema. «No vamos a hacer ningún comentario porque no tenemos información necesaria», dijo el vocero de la embajada

 

Alcance del hallazgo
El hallazgo de un descubierto de petróleo en el territorio reclamado por Argentina, Chile y Reino Unido en la Antártida se detectó en una comisión de la Cámara de los Comunes del Reino Unido, que reveló una operación realizada en 2020 por buques de investigación rusos en el mar de Weddell.
Este hecho avivó temores de que Rusia esté realizando exploraciones petrolíferas y de gas, e inspeccionando el continente blanco con posibles fines militares y económicos.

 

El profesor Klaus Dodds, catedrático de geopolítica del Royal Holloway College del Reino Unido, declaró ante la Comisión de Auditoría Medioambiental de los Comunes que las acciones de Rusia en la región de la Antártida podrían «suponer una amenaza potencial para la prohibición permanente de la minería».

 

Según se pudo saber, la reserva de petróleo y gas en territorio antártico que descubrió Rusia tiene un valor estimado de 511 mil millones de barriles de petróleo, diez veces la producción del Mar del Norte en los últimos años, dos veces las reservas de Arabia Saudita y unas 30 Vaca Muertas juntas.

 

Desde la Cancillería argentina se elevará en estas horas el pedido formal a Rusia para pedir explicaciones ya que de acuerdo a lo estipulado en el Tratado Antártico y su Protocolo sobre Protección del Medio Ambiente, del cual la Argentina, Rusia y el Reino Unido son Partes -entre otros más de 50 países-, «todo tipo de actividad minera en la Antártida y las aguas que la rodean está totalmente prohibida, sin límite temporal». 

 

Se supone que la actividad científica está autorizada por llevar adelante tareas en la Antártida. Pero la Argentina quiere saber con datos científicos comprobables si las actividades que habría realizado Rusia son efectivamente tareas científicas. 

 

A la vez, se supo que en 2020 Rusia realizó tareas de exploraciones marinas en la parte sureste del Mar de Riiser-Larsen frente a la costa de la Tierra de la Reina Maud.

 

Allí, las exploraciones integrales incluyeron el estudio de reflexión sísmica puntual de profundidad común utilizando el cable remolcado de 7000 m de largo, el estudio con ecosonda multihaz, observaciones con gravímetro y el estudio con magnetómetro diferencial a bordo.

 

Al parecer, en enero de 2020, el buque de investigación Académico Alexander Karpinsky completó el estudio del magnetómetro a bordo en la parte noreste del polígono de pruebas. «La cantidad total de perfiles hidromagnéticos fue de 950 kilómetros lineales», habría informado Rusia en su momento según se desprende del Parlamento británico.

 

A finales de enero y principios de febrero de 2020 se llevó a cabo el estudio de reflexión sísmica puntual de profundidad común de 3450 kilómetros lineales en combinación con mediciones gravimétricas e hidromagnéticas, así como las mediciones asociadas de la topografía del fondo marino utilizando la ecosonda multihaz.

 

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