ARGENTINA La Corte Suprema frena a Cristina: Rechazaron todos los planteos de la defensa para frenar el juicio por la obra pública

Los cuatro jueces del máximo tribunal descartaron el pedido de anular el juicio por asociación ilícita y sobreprecios en 51 obras cedidas al empresario Lázaro Báez en la provincia de Santa Cruz.

La Corte Suprema de Justicia rechazó hoy todos los planteos de la vicepresidente Cristina Kirchner en el juicio oral por la obra pública, en la que está acusada de ser la jefa de una asociación ilícita para robar dinero del Estado.
La decisión fue adoptada por unanimidad por los cuatro jueces de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti, ante los pedidos de la defensa de la ex mandataria de anular el juicio.
Así, el juicio que más preocupa a la ex presidente, no se modifica y el 11 de julio el Tribunal Oral Federal 2 iniciará los alegatos, que es la etapa en la que las partes piden condenas y absoluciones, previo a tomar una resolución.

 

Los magistrados no creen que Cristina Kirchner haya podido justificar la gravedad institucional que invocó en sus apelaciones y que ninguna de ellas es una sentencia definitiva que implique la internación del máximo tribunal.
“El hecho de que se trate de un juicio que involucre a una alta funcionaria pública nacional no cambia esa conclusión. No es posible pensar que cualquier decisión adversa que se adopte en procesos donde estén implicados funcionarios de tal naturaleza exija, por esa sola circunstancia, la intervención de esta Corte”, señalaron los jueces.
La Corte resolvió tres planteos que la defensa de Cristina Kirchner, a cargo del abogado Alberto Beraldi, hizo contra el juicio. El primero porque el Tribunal Oral no aceptó toda la prueba que propuso la defensa, el segundo por la intervención en el caso de la Sala IV de Casación Federal, y el tercero porque entendía que el caso ya había sido investigado y cerrado por la justicia de Santa Cruz. Los tres argumentos fueron rechazados.

 

Sobre la primera interpelación, el máximo tribunal señaló que el rechazo de prueba no ponía fin a la causa y que los jueces del Tribunal Oral también objetaron medidas que pidieron otras partes del juicio. “Nada autoriza a descartar la posibilidad de que la apelante resulte absuelta o que, incluso, y a juicio de la propia interesada, el pronunciamiento satisfaga los requisitos de legalidad y de justicia. Por ello, los agravios en cuestión se tornan hipotéticos y conjeturales, y su tratamiento, por prematuro, improcedente”, dijeron los cuatro jueces supremos.
La defensa de Cristina Kirchner sostuvo que había gravedad institucional en que no se haga toda la prueba que solicitó. La Corte afirmó que “si se invoca la doctrina de la gravedad institucional el interesado tiene una particular carga justificatoria”, la cual no hizo con la satisfacción que se deseaba.
“En ese sentido, los planteos de la recurrente no cuentan con un desarrollo suficiente con relación a la existencia de un interés que exceda el individual de la parte y afecte de manera directa al de la comunidad o el funcionamiento de las instituciones básicas de la Nación“, sostuvieron.
En el caso se juzgan las presuntas irregularidades en 51 obras públicas que las empresas de Lázaro Báez recibieron durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner para la provincia de Santa Cruz. Entre ellas el pago de sobreprecios, compañías que no estaban capacitadas para hacer los trabajos y el pago total cuando no estaban terminadas, entre otras.
Junto con Cristina Kirchner y Báez están acusados el ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido, el ex secretario de Obras Públicas José López, el ex funcionario de Planificación Carlos Kirchner, primo del ex presidente Néstor Kirchner, el ex director de Vialidad Nacional Nelson Periotti y ex funcionarios nacionales y de Santa Cruz del área de vialidad.
El proceso comenzó en mayo de 2019 en los tribunales de Comodoro Py a cargo de los jueces Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Andrés Basso. El fiscal es Diego Luciani. Una semana antes de su inicio, Cristina Kirchner anunció su candidatura como vicepresidente para las elecciones de ese año con Alberto Fernández a la cabeza, quien estaba citado a declarar en el juicio contra Cristina.
Ya como candidato, fue uno de los testigos en el juicio y a pesar de que previamente había dicho en medios que los Kirchner eran culpables de asociación ilícita, en tribunales negó cualquier irregularidad en el caso.