«Nuestro estudio arrojará luz sobre si las inversiones y asociaciones realizadas por empresas dominantes corren el riesgo de distorsionar la innovación y socavar la competencia leal», afirma Lina Khan, jefa de la Comisión Federal de Comercio (FTC), en un comunicado.

 

Una de las principales preocupaciones es que la IA generativa, que permite que el software produzca contenido a nivel humano en sólo unos segundos, requiere una enorme cantidad de potencia informática, algo que casi solo pueden ofrecer las grandes empresas tecnológicas.

 

La diana sobre Microsoft, Google y Amazon

 

La investigación se centrará en tres asociaciones, cada una de ellas valorada en miles de millones de dólares: la inversión de Microsoft en la start-up californiana OpenAI, la de Amazon en Anthropic, competidor directo de OpenAI, y la de Google en Anthropic.

 

El objetivo es actualizar la información sobre las estrategias de los grupos, las consecuencias para el lanzamiento de nuevos productos, el impacto en la cuota de mercado y la competencia por los recursos necesarios para desarrollar estos sistemas, que requieren grandes cantidades de chips electrónicos de última generación.

 

Las empresas afectadas disponen de 45 días a partir de la recepción de la solicitud oficial para responder.
Preguntadas por la AFP, no contestaron o declinaron hacer comentarios sobre la investigación.

 

Google ha sido considerado durante mucho tiempo el líder en inteligencia artificial, pero la llegada de OpenAI ha cambiado las cosas.

 

Microsoft ha avanzado más rápido en la revolución de la IA generativa con una inversión de 13.000 millones de dólares en OpenAI, el creador de ChatGPT.

 

Y después de un rifirrafe en el consejo de administración que apartó temporalmente al director de OpenAI, Sam Altman, Microsoft ahora ocupa un puesto sin derecho a voto en la junta directiva de la compañía.

 

Anthropic, fundada por exempleados de OpenAI, recibió importantes inversiones tanto de Google como de Amazon el año pasado y es considerado un potencial actor importante en el sector de la IA generativa.

 

Amazon ya había anunciado que quiere mejorar su asistente de voz Alexa con IA generativa, que según la empresa permitiría a los usuarios tener conversaciones más fluidas con el dispositivo.

 

La Comisión Europea inició a principios de este mes su propio estudio preliminar sobre la inversión millonaria de Microsoft en OpenAI para ver si se trata de una fusión encubierta.