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Israel acelera la expansión de los asentamientos en Cisjordania. Las autoridades que administran este territorio militarmente ocupado desde hace 50 años han aprobado en las últimas 48 horas la construcción de 2.646 casas, según afirmó este miércoles la ONG israelí Paz Ahora, que supervisa las colonias.

El avance de los asentamientos nos aleja cada día más de la solución de los dos Estados”, aseguró en un comunicado la organización pacifista fundada por el escritor Amos Oz. La Unión Europea ha requerido a Israel aclaraciones sobre el crecimiento de las colonias y le ha solicitado que reconsidere una decisión “que va en detrimento de las iniciativas en marcha hacia unas negociaciones de paz”.

El Gobierno de Benjamín Netanyahu, considerado el más conservador en la historia de Israel, está batiendo récords en la construcción de viviendas en territorio ocupado palestino. Con las 1.292 aprobadas el martes y las 1.323 promovidas este miércoles, Paz Ahora sostiene que la expansión colonial se sitúa ya en 2017 en 6.742 casas, en diferentes fases de desarrollo urbanístico. Las autoridades tienen planes para elevar este año hasta 12.000 las nuevas edificaciones, según France Presse, lo que implicaría cuadruplicar el registro de 2016 (2.629 viviendas), sextuplicar el de 2015 (1.982) o casi duplicar el de 2014 (6.293).

 

La presencia en el Gobierno de coalición (conservadores, nacionalistas religiosos, ultraortodoxos y extrema derecha) de partidos que representan los intereses de los más de 600.000 colonos en Cisjordania y Jerusalén Este ha contribuido a impulsar la ampliación de los asentamientos.

Vía salvaje

La expansión se ha acelerado en especial desde la llegada a la Casa Blanca de Donald Trump, cuya Administración se declara comprometida con la reanudación de las negociaciones entre israelíes y palestinos, suspendidas desde 2014. Trump no considera que los asentamientos constituyan necesariamente un obstáculo para la paz ni cree que la solución de los dos Estados sea la única viable para poner fin al conflicto.

Israel ha concedido 31 licencias de edificación en la zona de la ciudad cisjordana de Hebrón que mantiene bajo su control, las primeras otorgadas a colonos israelíes desde hace 15 años en una urbe dividida entre más de 200.000 palestinos y 800 colonos bajo protección militar.

 

“El Gobierno ha perdido todas sus inhibiciones y promueve la expansión a un ritmo récord”, sostiene Paz Ahora. “Está claro que Netanyahu está dando prioridad a su electorado frente al Estado de derecho y las perspectivas de paz”. En un acto celebrado en Cisjordania en septiembre para conmemorar el 50º aniversario de la Guerra de los Seis Días, Netanyahu prometió ante miles de colonos que ningún asentamiento israelí será desmantelado como consecuencia de un acuerdo de paz.

“El Gran Israel se está sobreponiendo a toda la Palestina histórica”, advierte la veterana dirigente palestina Hanan Ashraui al denunciar que el Gobierno del Estado hebreo está trabajando sistemáticamente “para destruir la continuidad territorial y demográfica de un futuro Estado palestino”.

Paz Ahora teme ante todo que el Ejecutivo de Netanyahu haya derivado hacia una vía “salvaje” al aprobar planes de expansión profunda en Cisjordania. De las cerca de 1.300 viviendas aprobadas el martes, solo 560 se ubican en los llamados bloques de colonias, que Israel aspira a permutar por otros territorios en un acuerdo final que dé paso a un Estado palestino. El resto se hallan diseminadas en zonas alejadas del valle del Jordán, o junto a poblaciones palestinas, como en el caso de Nokdim, asentamiento donde reside el ministro de Defensa, Avigdor Liberman, responsable formal de aprobar las nuevas colonias.

Juan Carlos Sanz

Dubái, la ciudad de que no se cansa de perseguir récords, con los edificios más altos del planeta, su hotel de siete estrellas o islas artificiales en forma de palmera, ya tiene nuevo objetivo: llevar la magia de Venecia hasta sus costas.

La Floating Venice se ubicará en las islas The World, a 4 km de Dubái, y según Kleindienst Group, desarrollador del complejo flotante, traerá una auténtica experiencia veneciana a Oriente Medio. Con una capacidad de hasta 3.000 personas al día, el resort contará con hoteles, restaurantes y áreas recreativas todo ello dividido en cuatro cubiertas, una de las cuales será submarina.

 

Los huéspedes accederán al complejo por mar o aire -barco, hidroavión o helicóptero- y una reproducción de la Plaza de San Marco les dará la bienvenida. Tras el registro en un vestíbulo submarino los huéspedes serán conducidos, o bien por góndolas importadas de Venecia hasta sus habitaciones repartidos por los edificios bordeados por sinuosos canales o a pie por las pasarelas construidas sobre el agua.

Un complejo de lujo

 

El complejo, que tendrá 414 habitaciones y junto con tiendas y servicios de peluquería y belleza, tendrá doce restaurantes y bares, tres de los cuales estarán bajo el agua.A las doce playas flotantes 24 piscinas, algunas de las cuales serán transparentes con vistas a los arrecifes de coral que se plantarán alrededor de la ciudad, se construirá el primer spa subacuático flotante del mundo.

Por si todo esto fuera poco, los promotores de la idea tienen pensado llevar la cultura veneciana a Dubai con la celebración durante todo el año de fiestas tradicionales como Carnaval, «Binnale di Venezia» y «Festa del Rendentore».La construcción está programada que comience a principio de 2018 para terminar a finales de 2020.

 

PALOMA SANTAMARÍA

La caída del sistema informático que permite hacer el check-in en los vuelos de varias aerolíneas llevó el caos y las colas a aeropuertos de todo el mundo este jueves. Sobre las once de la mañana se empezaron a reportar problemas con el software que se alargaron por diversas horas, hasta que la compañía informática subsanó el error.

El problema afectó a grandes aerolíneas como British Airways, Qatar Airways, Lufhtansa, Air France, Qantas o KLM. Todas utilizan el software de gestión Altea, de Amadeus. En total lo usan 125 aerolíneas a nivel global, cifra el analista Alex Macheras.

 

La imposibilidad de registrar a los pasajeros provocó largas colas en aeropuertos de medio mundo, como Heathrow y Gatwick (Londres), Charles de Gaulle (París), Ronald Reagan (Washington), Múnich, Singapur, Hong Kong o Sídney. No hubo aeropuertos españoles afectados.

Amadeus, la compañía del software, asegura que el fallo está subsanado

“Esto fue un fallo global”, apuntaron desde ADP, que gestiona aeropuertos en París. La afectación, pero, no superó la media hora, caso como el de Washington o Frankfurt. En algunos casos se dieron retrasos de vuelos.

En un corto comunicado, Amadeus afirma que “nuestro sistemas están recuperados y ahora funcionan con normalidad”. “Durante la mañana experimentamos un problema de red que causó la interrupción de algunos servicios”, reconoce.

Poco después de detectarse el fallo los equipos técnicos de Amadeus “tomaron acciones de inmediato para identificar la causa del problema y mitigar el impacto en los clientes”, se apunta en el mismo comunicado. “Amadeus lamenta cualquier inconveniente causado”, cierra.

El check-in desde casa, también afectado

A la mañana la afectación se dio sobre todo en instalaciones británicas. Un portavoz del aeropuerto de Gatwick había dicho que algunas compañías “no pueden hacer el registro de los pasajeros”. Al comenzar a formarse las colas los clientes empezaron a inundar las redes sociales con quejas y preguntas, ya que se desconocía el motivo de los retrasos en la facturación de los pasajeros y el equipaje.

La afectación no quedó solo en los aeropuertos, ya que los sistemas de facturación en línea también presentaban errores, según reportaron los propios usuarios.

125 aerolíneas usan el software.

Agencias

  • El sismo se ha registrado en el mismo lugar donde tuvo lugar el último ensayo nuclear realizado por Pyonyang con una bomba de hidrógeno.
  • Un terremoto de magnitud 3,4 se ha registrado este sábado en la parte noreste de Corea del Norte, según el Centro de Redes Sismológicas de China. Algunos medios de la zona tratan el temblor como consecuencia de una posible “nueva prueba nuclear”, algo que por el momento no se ha confirmado.

    El sismo se ha registrado en el mismo lugar donde tuvo lugar el último ensayo nuclear realizado por Pyonyang con una bomba de hidrógeno. Si se confirma que se trata de una nueva prueba nuclear, este sería el séptimo ensayo nuclear del país liderado por Kim Jong-un. No obstante, Seúl asegura que se trata de un “movimiento sísmico natural”, según informa la agencia Yonhap. 

     

    Si se confirma que se trata de una nueva prueba nuclear, este sería el séptimo ensayo nuclear del país liderado por Kim Jong-un

    El pasado jueves, Corea del Norte condenó las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump de destruirla. El ministro de Exteriores del país, Ri Yong-ho, declaró ante la prensa en Nueva York, donde se celebra esta semana la 72.ª Asamblea General de la ONU, que Pyonyang podría llevar a cabo “la detonación más poderosa de una bomba de hidrógeno en el Pacífico”.

    A principios de este mes, Pyongyang disparó su segundo misil sobre el norte de Japón hacia el Océano Pacífico. Desde que Kim llegó al poder después de la muerte de su padre en 2011, han aumentado las pruebas de armas nucleares y misiles en el país.

    Los analistas estadounidenses calculan ahora que Corea del Norte puede tener hasta 60 armas nucleares, según un informe del diario Washington Post. Estos se emplearían, además de en una ciberguerra, en un programa de investigación de armas biológicas y un arsenal de armas químicas. El país también cuenta con una gran variedad de artillería convencional dirigida a Seúl.

    Los analistas estadounidenses calculan ahora que Corea del Norte puede tener hasta 60 armas nucleares 

¿Cómo gestionar la proliferación nuclear, el terrorismo internacional, la ciberdelincuencia, el cambio climático, la desigualdad o los movimientos migratorios involuntarios?.

El Reloj del Apocalipsis está a solo dos minutos y medio de las doce de la noche,hora que marca la catástrofe global. En sus 70 años de historia, solo ha estado una vez más cerca de la medianoche; fue en 1953, cuando llegó a dos minutos de la hora límite, tras unas pruebas termonucleares realizadas por EE UU y la Unión Soviética. Cuando un grupo de científicos galardonados con el Nobel crearon ese indicador en Chicago, en julio de 1947, la principal preocupación era la utilización de bombas nucleares. Hoy, los riesgos globales prioritarios, además de la amenaza nuclear, son el terrorismo internacional, la ciberdelincuenciael cambio climático, la desigualdad y los movimientos migratorios involuntarios.

El reto de los líderes mundiales es gestionar con eficacia esos riesgos; sin embargo, el nuevo estilo imperante en la política global, el populismo y la confusión de valores en Occidente juegan en contra de esa búsqueda de soluciones coordinadas. De hecho, la irrupción de líderes marcadamente populistas en el panorama mundial está actuando de potenciador de estas amenazas. El último cambio del Reloj de Apocalipsis (pasó de tres minutos a dos y medio para las doce de la noche) se produjo precisamente en enero pasado, cuando Donald Trump llegó a la presidencia de Estados Unidos. No es descartable que se vuelva a adelantar tras la escalada de amenazas con el presidente de Corea de Norte, Kim Jong-un.

 

En Davos (Suiza), el World Economic Forum encarga desde hace 12 años a la firma Marsh & McLennan la elaboración de un informe anual sobre riesgos globales. Un documento que recoge el panorama de los grandes retos que tiene el mundo, tanto desde el punto de vista de probabilidad como de impacto. Es como un aviso a los dirigentes políticos, económicos y sociales de todo el mundo sobre las tareas que tienen ante sí para evitar el colapso económico mundial.

En 2017, de los cinco riesgos globales más probables, dos estaban directamente relacionados con el cambio climático (acontecimientos extremos del clima y desastres naturales); otros dos, con la situación geopolítica mundial (movimientos migratorios involuntarios a gran escala y ataques terroristas masivos), y el quinto ha llegado por primera vez al informe, probablemente para quedarse: incidentes masivos de fraude informático o, dicho de otra manera, ciberdelincuencia.

“La gobernanza global 
cada vez es menos eficaz en la gestión de estos riesgos”, según Félix Arteaga

En cuanto al impacto sobre la economía mundial, el informe enumera las cinco mayores amenazas: las armas de destrucción masiva, los fenómenos climáticos extremos, la crisis del agua, los desastres naturales y el fracaso de las políticas contra el cambio climático.

¿Cómo gestionar estos riesgos? ¿Cómo de grave es la amenaza global que predicen los expertos? ¿Es posible un Pearl Harbour cibernético? ¿Son capaces los líderes mundiales actuales de pactar políticas comunes para hacer frente a estas amenazas? ¿Hasta cuándo se van a arrastrar los pies en la gestión del cambio climático? ¿Somos conscientes de la gravedad creciente del terrorismo islamista?

EL PAÍS ha planteado estas y otras preguntas a expertos en seguridad, economía, cambio climático o tecnología, y la conclusión no es muy optimista. Es verdad que hay modelos de gestión de los riesgos globales y que Gobiernos, empresas y organismos internacionales son conscientes de la magnitud de los problemas. Pero ni la coordinación global es suficiente, ni mucho menos los recursos que se aplican a luchar contra estas amenazas.

 

Decisiones difíciles

Félix Arteaga, experto en seguridad del Real Instituto Elcano, no quiere ser pesimista, aunque analiza con realismo la situación: “La gobernanza global cada vez es menos eficaz en la gestión de esos riesgos”, dice. “Técnicamente, estamos más preparados, pero las decisiones globales son más difíciles de tomar". Explica que la gestión de las amenazas globales exige una metodología basada en cinco puntos: “Asumir el problema, mediante indicadores de percepción de los líderes y de la población; evaluarlo, con un análisis profundo; articular medidas, mediante un plan de actuación claro y definido; dotarlo de recursos suficientes, e imponer el cumplimiento de la norma”. Los tres primeros pasos son más fáciles de asumir que los dos últimos.

El Reloj del Apocalipsis es un reloj simbólico mantenido desde 1947 por la Universidad de Chicago. Cuanto más se acerca a las doce de la noche, mayores son las amenazas globales.ampliar foto
El Reloj del Apocalipsis es un reloj simbólico mantenido desde 1947 por la Universidad de Chicago. Cuanto más se acerca a las doce de la noche, mayores son las amenazas globales.SCOTT OLSON GETTY
 

En definitiva, Arteaga habla de estrategia, política, regulaciones y recursos, y es consciente de que algunos de los riesgos son relativamente nuevos (esencialmente los derivados del cambio climático, de los movimientos migratorios involuntarios y de los ciberataques), “y muchas veces se requiere un tiempo de adaptación ante esos fenómenos nuevos”.

Hay alerta mundial ante la posibilidad del ‘big one’, un ciberataque contra infraestructuras esenciales

Pablo Bernad, responsable de gestión de riesgos en España de la consultora KPMG, urge la adaptación necesaria a las nuevas amenazas. “El trabajo del empresario es gestionar los negocios adaptándose a los tiempos”, explica. “Y en unos momentos de cambio constante hay que aplicar el principio de resiliencia, pero también revisar con cierta frecuencia los planes de contingencia, porque quedan obsoletos en poco tiempo”.

La metodología que aplica Bernad a la gestión de todos los riesgos en el mundo empresarial tiene muchas similitudes con el modelo de Arteaga. “Lo primero que hay que hacer es conocer muy bien el negocio en todas sus facetas”, dice. “A continuación, hay que definir una matriz de riesgos clasificados y valorar dos ejes: la posibilidad de que ocurran y la gravedad del impacto. Luego es necesario establecer controles para mitigarlos, hacer partícipes a todos los empleados de los planes de gestión de riesgos y, sobre todo, tomar la decisión de invertir para mitigar las amenazas latentes”.

Todos coinciden en que la seguridad total no existe y en que la clave de una gestión de riesgos eficaz está en la evaluación y el análisis previo para determinar los recursos necesarios para minimizar las amenazas. En el caso del terrorismo, los expertos consultados destacan la necesidad de adaptarse a las nuevas formas de actuación de los terroristas.

Prevención antiterrorista

Una alta fuente del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) explica que “los riesgos y el panorama estratégico están cambiando, pero lo que más ha cambiado es la forma de actuar de los terroristas. Antes buscaban macroatentados, como las matanzas de Nueva York, Madrid, París o Londres; pero ahora tenemos que lidiar con jóvenes radicalizados insertados en la sociedad que buscan su momento para actuar. Es una nueva amenaza que está proliferando y contra la que es muy difícil luchar, porque no se puede meter otra vez el genio en la botella”.

Expertos del CNI en el análisis antiterrorista destacan que “además de la labor de prevención, cada vez es más importante el trabajo prospectivo y la utilización de los avances tecnológicos”. Internet es la forma de comunicarse de los terroristas potenciales y, según explican estos analistas, “hay realmente influencers en terrorismo, que marcan la tendencia internacional y distribuyen técnicas mortales de actuación. El anonimato y el alcance global son sus ventajas. Por eso, hay que hacer un seguimiento exhaustivo, porque, como es lógico, no se les encuentra en Google. En el Internet profundo hay que rastrear por capas y trabajar en colaboración con otros servicios de inteligencia internacionales”.

Las medidas contra el terrorismo suelen ser poco flexibles: una vez adoptadas, avanzan por sí solas

La prevención del terrorismo es la prioridad máxima de los agentes del CNI, como de los demás servicios de inteligencia de todo el mundo. Un trabajo que cada vez está más coordinado. “La naturaleza de los riesgos nos impide trabajar solos”, explica el citado analista. “Cada vez es más necesaria la cooperación interna y externa”. Tras los atentados de París, Niza, Londres o Barcelona, todos los servicios de inteligencia se pusieron a trabajar juntos para intentar capturar a los terroristas y evitar nuevos ataques.

Félix Arteaga va un poco más allá en el análisis sobre la gestión de riesgos terroristas. “La percepción social es muy importante en estos asuntos”, explica, “y cuando se gestionan estas percepciones, con mucha frecuencia nos encontramos con un debate importante, sobre todo en Europa, entre seguridad y libertad”. No hay que olvidar que las medidas contra el terrorismo suelen ser poco flexibles y, una vez adoptadas y dotadas de medios, avanzan por sí solas.

También hay coordinación global en la gestión del riesgo de proliferación de armas nucleares. Los sucesivos acuerdos entre Estados Unidos y Rusia frenaron esta amenaza en el mundo. Sin embargo, desde los conflictos de Siria e Irak y, sobre todo, la escalada verbal entre Washington y Corea del Norte, el riesgo de confrontación nuclear ha vuelto a estar en el radar de los analistas internacionales. En los principales foros se excluye que Pyongyang se atreva a lanzar una bomba atómica, pero las últimas pruebas con misiles de medio alcance y las amenazas cruzadas entre Donald Trump y Kim Jong-un han vuelto a encender todas las alarmas. Es un caso más de cómo el populismo creciente en el mundo agudiza algunos de los riesgos globales.

Un signo esperanzador es la concesión esta semana del Nobel de la Paz a la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas nucleares, un grupo de 300 organizaciones no gubernamentales de 100 países que persigue el fin de las 15.000 armas nucleares que hay en el mundo.

Migración y xenofobia

Lo mismo sucede con los movimientos migratorios involuntarios. Los conflictos armados de Siria, Irak, Afganistán y algunos países de África han causado una auténtica riada de millones de familias que huyen del horror de la guerra en busca no ya de una vida mejor, sino simplemente de la supervivencia. La respuesta de la mayoría de los países de la Unión Europea (destino principal de los refugiados) ha sido la de tratar esos movimientos como un riesgo que combatir, en lugar de hacer honor a los principios europeístas y acoger a los refugiados, como otros países hicieron con ellos durante las guerras del siglo XX.

El populismo, en este caso racista y xenófobo, ha frenado el espíritu solidario de los principales países de Europa, que han incumplido sistemáticamente no solo los principios fundacionales de la Comunidad Europea, sino las leyes internacionales y las propias normas y compromisos adoptados en Bruselas. El problema de fondo es que se ha afrontado la cuestión como una amenaza vincu­lada al terrorismo islamista. Todo ello sin olvidar los efectos de la crisis económica y social que ha sufrido Europa y que ha actuado de potenciador de algunos de los riesgos globales.

No hay que olvidar tampoco el aumento de la desigualdad en los países desarrollados como potenciador de algunos de esos riesgos globales. El crecimiento del desempleo aumenta la pobreza, y esa sensación de debilidad social acaba reforzando los peores instintos racistas y xenófobos.

El auge de los ciberataques

Es el riesgo global que más tarde ha entrado en los informes de Davos, aunque todos los analistas opinan que ha llegado para quedarse. Las acusaciones de actuación de ha­ckers rusos en las elecciones de Estados Unidos o incluso en la campaña independentista catalana son la mejor prueba de la gravedad de una situación que va a más y que ha llevado a los expertos a preguntarse: ¿es posible un Pearl Harbour cibernético?

Alfonso Bilbao, presidente de la comisión técnica de la Fundación Empresa Seguridad y Sociedad (ESYS), explica que “los ciberataques pueden alcanzar a millones de usuarios por dos causas: porque les afecte directamente a sus dispositivos (ordenadores, teléfonos inteligentes o tabletas) o porque afecte a sus datos alojados en otros servidores, y, lo que es más importante, porque afecte a sus derechos y libertades”.

El ataque multitudinario y global del virus llamado Wannacry y las continuas sospechas de incursiones de los servicios secretos rusos, chinos o norcoreanos han puesto en alerta a las autoridades de todo el mundo ante la posibilidad de que pueda llegar el big oneun ataque contra infraestructuras críticas globales.Bilbao añade que “lo más preocupante por su potencialidad son los ciberataques que pueden afectar a los derechos y libertades de los ciudadanos en general”. Estos ataques se dirigen contra sistemas informatizados que rigen el funcionamiento de prácticamente todos los procesos de nuestra vida: compras, suministros básicos como la electricidad o el agua, las telecomunicaciones, el transporte aéreo y el ferrocarril.

“Estos ataques no son imaginarios”, resalta Alfonso Bilbao, “ya existen e implican el acceso informático a servidores de grandes empresas. Normalmente, estos ciberataques se dirigen desde organizaciones ligadas directamente a Gobiernos y están directamente relacionadas con razones políticas, bélicas o prebélicas”.

La pregunta surge inmediatamente: ¿están las empresas y las instituciones suficientemente coordinadas para luchar contra los ciberataques? Y la respuesta es clara y preocupante: no lo suficiente. Todos los expertos consultados coinciden en afirmar que hay déficit triple de coordinación, comunicación y legislación. La ciberdelincuencia es, pues, una auténtica amenaza global que no solo permanecerá, sino que seguirá creciendo y planteando serios problemas a la seguridad global.

El cambio climático

Con muchos años ya de permanencia en las listas de riesgos globales, los efectos del cambio climático son cada vez más notables y preocupantes. Y, lo que es peor, la falta de respuesta política global hace que la amenaza crezca año a año. El pasado junio, Trump (potenciador de la mayoría de los riesgos globales) dio un giro aislacionista y abandonó la lucha contra el que se considera uno de los desafíos más inquietantes de la humanidad, al romper con el Acuerdo de París, que tanto tiempo había costado conseguir.

Trump forma parte de ese amplio grupo de políticos negacionistas que ponen por delante los intereses económicos sobre la realidad científica. EE UU es el segundo emisor global de gases de efecto invernadero, detrás de China, y su presidente ha llegado a decir: “Acepto que el cambio climático está causando algunos problemas, pero nos hace gastar miles de millones de dólares en desarrollar tecnologías que no necesitamos”. Ya en 2001, otro presidente de EE UU, George W. Bush, abandono el Protocolo de Kioto, retrasando un movimiento que avanza demasiado lento respecto a las amenazas a las que se enfrenta.

El científico Mario Molina, Nobel de Química por sus investigaciones sobre la capa de ozono, fue muy claro hace menos de un mes en declaraciones a EL PAÍS: “El cambio climático no ocasiona los eventos extremos que vivimos, pero sí aumenta su intensidad. Los huracanes Harvey e Irma quizá habrían sucedido también sin cambio climático, pero su virulencia habría sido incomparablemente más baja”.

Otro de los grandes expertos, el norteamericano Ed Rubin (galardonado en 2007 junto a Al Gore con el Nobel de la Paz por sus trabajos sobre cambio climático), fue claro en una reciente conferencia en Barcelona: “La temperatura del planeta ha subido casi un grado en el último siglo, los tóxicos que permanecen en la atmósfera lo harán durante varios siglos y su presencia está considerada la más elevada del último millón de años”. Rubin insiste una y otra vez en que son los Gobiernos del mundo coordinados los que tienen un papel fundamental para solucionar este problema. En su opinión, hay cuatro estrategias imprescindibles para gestionar el riesgo que traen las emisiones de gases de efecto invernadero: “Rebajar la demanda energética en los sectores más importantes de la economía, mejorar la eficiencia de la utilización de la energía, reemplazar los combustibles fósiles con un alto contenido de carbono (como el carbón y el petróleo) y, finalmente, capturar y aislar el dióxido de carbono emitido en la utilización de combustibles fósiles para impedir su liberación en la atmósfera”.

El problema, como en la gestión de otras amenazas, es la dotación de recursos. “¿Qué compañía eléctrica querría invertir mucho dinero en tecnología de este tipo si no hay un incentivo o una obligación?”, se pregunta Rubin. Y la respuesta es muy clara: mientras no haya conciencia de la gravedad de la amenaza (como en los ciberataques, el terrorismo, la escalada nuclear o los movimientos migratorios), no habrá una solución global al problema.

JAVIER AYUSO

Si bien es cierto que cientos de santomeños llegaron hace varias semanas a Puerto Rico para ser refugiados en nuestra isla luego de sufrir graves daños por el paso del Huracán Irma, hoy el panorama no luce nada alentador.

Así luce St. Thomas luego del paso de los huracanes Irma y María (horizontal-x3)

Imágenes suministradas por un puertorriqueño que se encuentra en la isla caribeña mientras realiza labores de ayuda, muestran a un Saint Thomas en una compleja situación, a tres días de haber experimentado el más terrible huracán en su historia y casi tres semanas de uno igualmente poderoso.

María arrancó todo lo que encontró a su paso por Puerto Rico. El panorama es igual en Saint Thomas. No hay luz, no hay agua, y aunque se trabaja duro para lograr llegar a la estabilidad, la vecina isla no cuenta ni con la mitad de los recursos con los que actualmente tiene Puerto Rico.

 HORIZONTAL

 Casas en el suelo, escombros y mucha hambre. Así, poco a poco, los residentes buscan agua y comida para vivir el día a día.

“Lo que te puedo decir es que está bien feo. Aquí sufrieron muchos daños, es lo único que te puedo decir”, expresó a este diario el hombre, que prefirió mantenerse en el anonimato.

Un pequeño grupo de la Guardia Nacional, en unión a una unidad de Infantería, dirige las misiones de suministro de alimentos y agua, mientras St. Thomas espera que la ayuda les dé esperanzas de levantarse.

Seis aviones militares de EEUU sobrevolaron este lunes la península coreana en una demostración de fuerza tras el último ensayo nuclear norcoreano, informó el Ministerio de Defensa de Corea del Sur.

Cuatro aviones furtivos F-35B y dos bombarderos B-1B sobrevolaron la península para "demostrar la capacidad de disuasión de la alianza entre EEUU y Corea del Sur contra las amenazas nucleares y de misiles de Corea del Norte", indicó el ministerio.

Los aviones estadounidenses volaron junto a cuatro aparatos surcoreanos F-15, lo que forma parte de la "rutina" en las maniobras militares conjuntas de los dos países, precisa sin embargo el ministerio.

Se trata de los primeros vuelos de aparatos militares desde que Pyongyang llevara a cabo el 3 de septiembre su sexto y más poderoso ensayo nuclear, y del lanzamiento el pasado viernes de un misil norcoreano que sobrevoló Japón, elevando las tensiones en la región.

Por AFP

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