Medio oriente

Científicos de Cuba y Estados Unidos finalizaron una exploración conjunta a las costas de la isla dedicada a la investigación de los arrecifes coralinos, informó hoy el Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) de la isla a medios locales

Los investigadores de ambos países, en dos etapas de trabajo, colectaron muestras y obtuvieron datos para analizar la conservación de los arrecifes más profundos, indico la entidad, según reporte de la estatal agencia de noticias Prensa Latina (PL).

 

La primera fase, entre el 17 y 29 de mayo abarcó la costa norte y sur del occidente y centro de Cuba desde La Habana hasta la provincia de Cienfuegos y la segunda del 31 de mayo al 11 de junio continúo el bojeo por la costa sur hasta regresar a la capital de la isla.

El comunicado refiere que para los trabajos investigativos se empleó un vehículo operado de forma remota propiedad de la Fundación Nacional de Santuarios Marinos norteamericana, capaz de realizar inmersiones de hasta 300 metros de profundidad y registrar con alta calidad imágenes en vídeo y fotografía.

El intercambio tuvo como objetivo describir la distribución de los arrecifes mesofóticos en la isla, comparar su salud y la conectividad (física, genética y ecológica) con los del golfo de México y el sureste de Estados Unidos. En total el crucero académico abarcó mil 430 millas náuticas a lo largo de las costas cubanas.

La investigación formó parte del Plan de Actividades, aprobado entre ambos gobiernos, para la implementación del Memorando de Entendimiento sobre Áreas Marinas Protegidas, según refiere las autoridades de la isla.

PC

Para Arabia Saudí es una condición indispensable si desea restablecer relaciones.

ras una semana de tira y afloja entre Qatar y Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Egipto, el pequeño emirato del Golfo parece haber cedido a las demandas de los aliados árabes y estaría «dispuesto a cooperar» para salir de la peor crisis diplomática en el área desde la invasión de Kuwait. «Qatar está dispuesto a entender los escrúpulos y las preocupaciones de sus hermanos árabes», aseveró ayer el ministro de exteriores kuwaití y mediador, Sabah al Jalid al Sabah.

Antes de levantar el bloqueo sobre Qatar, estos países árabes han insistido en la vuelta de Doha al redil del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), con «garantías» de un cambio en su política exterior, el cese de la financiación y apoyo a grupos terroristas como los Hermanos Musulmanes y Hamás y su rechazo expreso a Irán, con el que Qatar comparte una gigantesca bolsa de gas. 

 
 

«Levantaremos el bloqueo si el Gobierno de Doha cambia su política y se distancia de Irán, país que actúa en contra de los países del Golfo para dominarlos», señaló el ministro de Exteriores de Bahrein, Jalid bin Ahmed al Jalifa. Irán es, especialmente tras el acuerdo nuclear firmado con Estados Unidos, «la amenaza más peligrosa para la región». La ambigüedad o incluso cordialidad de Doha con Teherán habría levantado ampollas en el poderoso reino vecino, Arabia Saudí, en un momento en el que la centenaria rivalidad entre suníes y chiíes alimenta la lucha política por la hegemonía en la región.

Aplastar su independencia

 

La rivalidad entre ambas ramas del islam se ha exacerbado en la última década tras los conflictos en Irak y Siria, la propaganda yihadista de grupos como Daesh y la utilización política de las dos grandes potencias que se disputan la hegemonía en Oriente Próximo: Irán y Arabia Saudí. El activo papel de Irán o milicias chiíes en Siria e Irak, que redibuja el equilibrio de poder de la región, revive el espectro de un «cinturón chií» de Teherán al Líbano. «Este bloqueo a Qatar está pensado para aislar, para aplastar su independencia y conseguir que se pliegue a la política de Arabia Saudí», sostiene a este diario un diplomático extranjero en Qatar, pidiendo mantener el anonimato.

Frente a la cada vez más agresiva política exterior de Arabia Saudí, el pequeñísimo emirato de apenas 11.500 kilómetros cuadrados eligió el papel de mediador –introducido en su constitución de 2003– para asegurarse esa relevancia en el tablero regional: medió en la liberación de 13 monjas libanesas secuestradas por milicianos en Malula (Siria), y entre el Gobierno libanés y Al Nusra (afiliado a Al Qaida). Según informaciones desveladas por el diario «Financial Times», Qatar habría pagado un rescate de hasta mil millones de dólares a la Guardia Revolucionaria iraní, milicias chiíes y la exfilial siria de Al Qaida por la liberación de 26 qataríes secuestrados en Irak en 2015. Para los aliados árabes, Qatar habría apoyado a grupos chiíes como el libanés Hizbolá, los rebeldes hutíes en Yemen (contra los que Arabia Saudí encabeza una campaña militar) y milicias subversivas en Bahréin, país de mayoría chií gobernado por una minoría suní.

Ante la escasez de productos básicos a la que se enfrenta Qatar si el bloqueo se alarga –importa casi el 90% de sus alimentos–, Irán comenzó el domingo el envío diario de cinco aviones cargados de cien toneladas de frutas y vegetales.

ALICIA ALAMILLOS

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y Noruega han presentado recientemente un nuevo buque de estudios oceanográficos cuya misión consite en explorar los mares menos conocidos del planeta para ayudar a los países en desarrollo a reunir datos para la gestión sostenible de la pesca y estudiar cómo el cambio climático está afectando a los océanos.

Se trata de uno de los barcos más avanzados de en su categoría: alberga siete laboratorios diferentes que incluyen un equipo de sonar de última generación para analizar la biomasa y cartografiar los fondos marinos, un centro de control de vehículos submarinos operados por control remoto, redes de arrastre que recogen el plancton y partículas microscópicas de plástico y un laboratorio diseñado específicamente para estudios climáticos.

 El nuevo «Dr. Fridtjof Nansen» -el tercer barco bautizado con este nombre, el del famoso naturalista noruego del siglo XIX y Premio Nobel de la Paz, desde que la FAO y Noruega comenzaron su cooperación hace 40 años- es el único dedicado a la investigación que navega en el mundo bajo el pabellón de la ONU, «por lo que es capaz de navegar libremente cruzando diferentes demarcaciones jurisdiccionales, sin encontrar trabas para abordar desafíos que afectan a los recursos naturales y que traspasan fronteras», subrayan desde el organismo.
Hasta la fecha, los buques de investigación Nansen operados por el Instituto Noruego de Investigación Marina (IMR) han navegado el equivalente a más de 60 circunnavegaciones terrestres. El pasado año, por ejemplo, el anterior barco «Dr. Fridtjof Nansen» realizó un viaje de exploración en el océano Índico meridional, obteniendo información sobre la basura y las micropartículas plásticas, entre otras actividades.
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