America Latina

Unos mil cubanos recibieron visa humanitaria del Instituto Nacional de Migración (INM), para que puedan permanecer de manera legal en México, informó el delegado Segismundo Doguin Martínez, según reporta el diario El Mercurio de dicho país.

Agrega la nota, que adicional a estas mil visas que ya se entregaron, hay en trámite otras 200 visas humanitarias para cubanos que se encuentran varados principalmente en Nuevo Laredo

La visa humanitaria que concede el Gobierno de México permite a los extranjeros permanecer un año en el país y los faculta para realizar una serie de actividades entre ellas laborar aquí.

Derivado de las visas humanitarias otorgadas, algunos de los cubanos abrieron pequeños negocios en los municipios de la frontera, otros laboran en plantas maquiladoras, comercio y otras actividades.

Con información de: diario elmercurio

Autoridades cubanas informaron hoy que el funcionamiento de un parque eólico demostrativo en la región centro-norte cubana demuestra la viabilidad de este tipo de energía para la isla.

Parque Eólico de Gibara_Foto Radio angulo

El jefe del parque en Turiguanó, provincia de Ciego de Ávila, Ridel Cañizares, refirió este miércoles a la estatal Agencia Cubana de Noticias (ACN) que ese emplazamiento ahorró a la economía cubana más de mil 230 toneladas de combustibles.

Después de 17 años de funcionamiento—agrega el especialista– la cantidad de carburante dejada de utilizar en ese período, evitó la emisión a la atmósfera de tres mil 615 toneladas de dióxido de carbono.

Cañizares dijo que el parque entregó cuatro mil 830 megawatt al Sistema Eléctrico Nacional (SEN) desde el cinco de junio de 2000 hasta el cierre de mayo último.

El sitio es el primero de su tipo en el país, y la velocidad de los vientos allí es de 6,5 metros por segundo como promedio, rango calificado de aceptable para ese tipo de empeño.

En septiembre del año pasado las autoridades de la isla, anunciaron la construcción de siete parques eólicos con participación de la española Gamesa, lo cual hizo que se agregarán otros en Gibara (Holguín) y Los Canarreos (Isla de la Juventud).

Igualmente, durante la última feria comercial de La Habana, se conoció que en la cartera de negocios se incluyeron 7 de los 13 parques eólicos proyectados.

Todo lo anterior responde al deseo de las autoridades de la isla de que el uso de la energía alternativa represente para el 2030 un 24% de la producción total.

Redacción PC

 

"Todo esto es mi culpa", dice entre risas Geoffrey Cardozo, excapitán británico durante la guerra de las Malvinas/Falklands.

Se refiere al proyecto del Comité de la Cruz Roja Internacional para exhumar 123 cuerpos de soldados argentinos caídos durante el combate en 1982.

De los 649 argentinos que murieron en la guerra, 237 fueron enterrados en el cementerio Darwin, en la Isla Soledad.

Y en la lápida de 123 de ellos, en lugar de su nombre, dice "Soldado argentino solo conocido por Dios''.

Este lunes empieza el proceso de exhumación e identificación a través de muestras de ADN, que terminará en agosto.

Y Cardozo, que fue el encargado de reunir los cuerpos y construir el cementerio Darwin en 1982, estará ahí asesorando al equipo de médicos forenses argentinos y británicos que hará este trabajo aprobado por las familias.

En 2008, tres exsoldados argentinos estuvieron en Londres y se reunieron con excombatientes británicos como Cardozo.

El último día de la visita, en un taxi londinense, Cardozo les dio un informe con los datos que recabó cuando recogió y enterró los cuerpos.

Ahí nació "No me olvides", el proyecto de estos tres excombatientes que ha sido auspiciado por los gobiernos de ambos países e impulsado por personalidades como Roger Waters, cantante de Pink Floyd.

 

El cementerio Darwin para soldados caídos argentino fue construido por Reino Unido, pero es un símbolo argentino donde 123 lápidas dicen Derechos de autor de la imagenAFP
Image captionEl cementerio Darwin para soldados caídos argentino fue construido por Reino Unido, pero es un símbolo argentino donde 123 lápidas dicen "Soldado argentino solo conocido por Dios".
Línea

¿Por qué pensó que era importante darles el informe?

Porque cuando ellos estuvieron acá me di cuenta que había muchas familias en Argentina que no sabían nada sobre el paraderos de sus hijos.

Eso, personalmente, me dolió mucho.

Desde entonces mantuve contacto con los excombatientes y estuve en Argentina y me reuní con las familias y organizaciones de veteranos.

No en universidades o conferencias, sino en el campo, donde están las familias más pobres, de indígenas, de esas que quizá fueron un poco olvidadas por Buenos Aires.

En un emotivo encuentro, pude decirles a esas familias que yo fui el último que toqué a sus hijos.

Eso significó mucho para ellos y les permitió llevar el duelo de otra manera y querer identificar los cuerpos.

Se estima que 649 militares argentinos, 255 británicos y 3 civiles isleños murieron en una guerra se desarrolló entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982.
nSe estima que 649 militares argentinos, 255 británicos y 3 civiles isleños murieron en una guerra que se desarrolló entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982.

Quién habría pensado que un soldado británico terminaría ayudando a las familias argentinas a llevar su duelo…

Es que hay un lazo especial entre cualquier soldado, no importa la nacionalidad. Estos soldados de Argentina y nuestros soldados son el mismo tipo de gente. Hablamos el mismo lenguaje porque somos soldados.

Es como si hubiese un punto de la guerra en el que todos los soldados que combaten se vuelven parte del mismo bando. Que los une su condición de humanidad. Que hay algo más allá de la política que al final termina ilustrando que la guerra, o el conflicto, en realidad es un poco absurdo.

Lo que dices es como música para mis oídos. Yo soy soldado, hago lo que hago, saludo a la Corona y defiendo mi país con cada fibra de mi cuerpo.

Pero cuando se trata de otro soldado, no importa la nacionalidad, si es un enemigo o no, estamos en el mismo nivel e intentamos ayudarnos mutuamente cuando la batalla ha terminado.

La guerra se dio en todo el archipiélago, incluso en las pequeñas islas. Por eso había muertos Derechos de autor de la imagenAFP
Image captionLa guerra se dio en todo el archipiélago, incluso en las pequeñas islas. Por eso había muertos "por todas partes", en lugares remotos.

¿A qué lo mandaron exactamente a la guerra? Supongo que no fue a buscar y enterrar cuerpos de argentinos…

Yo pisé la isla poco después de la rendición (de Argentina).

Durante la guerra yo estuve en la base central lejos de las islas y me enviaron en parte porque hablaba mejor español que cualquiera de mis compañeros y en parte para supervisar la disciplina de las tropas que acababan de terminar la batalla.

No es un hecho muy sabido que la gente que sobrevive a una guerra tiene una enorme adrenalina y eso genera problemas psicológicos y con la población local.

Mi trabajo era asegurarse de que los soldados volvieran bien a la vida normal y se comportaran bien.

Aviones guerra Malvinas
Una importante parte de la guerra se peleó en el aire. Por eso muchos pilotos cayeron en lugares remotos.

¿Y cómo terminó buscando cadáveres?

Nosotros teníamos ingenieros especiales en el terreno buscando minas que había sembrado el ejército argentino para defender sus posiciones.

Había que buscarlas para que la gente local y sus animales no las fueran a pisar.

Y cuando estos ingenieros encontraban, y era muy frecuentemente, cuerpos enterrados o sobre tierra, avisaban a la base.

Así yo empecé a registrar las ubicaciones de estos cuerpos y cada vez que me avisaban me montaba en un helicóptero para ir a enterrarlos bien.

¿Pero los enterraban donde los encontraban o fue ahí que decidieron hacer el cementerio Darwin?

Primero empezamos enterrarlos ahí, pero luego el gobierno británico le preguntó al argentino si quería repatriar los cuerpos.

Comprensiblemente, el gobierno argentino contestó que no, que esos cuerpos estaban en su propia tierra.

Entonces el gobierno de (Margaret) Thatcher decidió crear un cementerio y enterrarlos como debe ser.

Margaret ThatcherDerechos de autor de la imagenAFP
Image captionTras la invasión de la junta militar argentina, Margaret Thatcher se jugó todas sus cartas en la guerra, la ganó y luego consiguió su reelección.

Y cuando salieron a buscar los cuerpos, ¿cómo los encontraron? ¿Qué le pasa un cadáver que dura al aire libre semanas o meses en invierno y luego en verano?

Con dificultad lo puedo describir. No hay que ser un soldado para imaginárselo.

Algunos estaban enterrados alrededor de las islas, incluso por prisioneros argentinos o por las fuerzas argentinas antes de irse, porque habían muerto de frío o por bombas lanzadas desde aviones.

Pero la mayoría de ellos estaban sobre la tierra por todo el archipiélago.

¿Cómo se dio el combate para que hubiesen cientos de cuerpos esparcidos, regados por todas las islas?

Los militares argentinos armaron posiciones defensivas en cada lugar que consideraron necesario: en pequeñas colinas, en playas.

Además hubo muchos aviones que se cayeron en pequeñas islas.

¿Y fue por este esparcimiento de los cuerpos que fue tan difícil identificarlos?

En parte.

Pero también hay que tener en cuenta que la mayoría de los soldados eran de la clase del 62, del 63, y tenían 19 o 20 años y estaban apenas haciendo su servicio militar y fueron enviados a la guerra sin chapas de identificación.

¿Y no había forma de identificarlos sin la chapas?

Créeme, Daniel. En cada cuerpo que enterré, y los enterré todos, busqué lo que pude.

Les quité el uniforme, busqué en cada bolsillo, en los calzoncillos, busqué cartas de sus familia.

Me ponía en los zapatos de sus padres y madres, me imaginaba lo que se debe sentir que no se ha hecho todo lo posible por identificar a tu hijo.

Busqué en todas partes para poder identificar a estos pobres jóvenes, pero tristemente eran inidentificables.

Cementerio Darwin
De las 230 tumbas del cementerio Darwin, 123 son de desconocidos. A todos los enterrados se les hicieron honores militares.

Me da la impresión de que su posición está marcadamente fuera de la política y el reclamo de soberanía...

Espera, espera, un segundo. Antes de que sigas con tu pregunta, quiero que sepas que estás 100% en lo cierto y que puedes continuar tus preguntas en esa línea.

Entonces, ¿qué piensa del reclamo por soberanía y esa polémica que hoy continúa?

Es algo que se encuentra muy profundamente en el tejido de estas naciones, sin duda.

Y estás esperando a que continué con mi respuesta, pero hasta ahí llego en eso (risas).

Perdona. Soy un soldado, pero también soy un británico, pero sobre todo soy un ser humano y ahí es donde mi trabajo se enfocó.

Daniel Pardo

LA HABANA, 16 jun (Reuters) - El Gobierno de Cuba dijo el viernes que la nueva política del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia la isla es un retroceso en las relaciones entre los dos países pero señaló que sigue abierto a un diálogo respetuoso y a la cooperación en temas de interés mutuo.

En un discurso en la ciudad de Miami, Trump adoptó una postura más dura hacia Cuba revirtiendo en parte la histórica distensión emprendida por su predecesor, Barack Obama.

"Nuevamente el Gobierno de Estados Unidos recurre a métodos coercitivos del pasado, al adoptar medidas de recrudecimiento del bloqueo (...) que no sólo provoca daños y privaciones al pueblo cubano", dijo un comunicado del Gobierno leído en la televisión estatal.

 

El mandatario estadounidense limitó los viajes de los ciudadanos de su país a la isla e impuso restricciones para las empresas que hacen negocios con entidades controladas por las Fuerzas Armadas de Cuba.

"El Gobierno de Cuba reitera su voluntad de continuar el diálogo respetuoso y la cooperación en temas de interés mutuo, así como la negociación de los asuntos bilaterales pendientes", sostuvo el Gobierno cubano", sostuvo el Gobierno de Cuba.

"En los dos últimos años se ha demostrado que los dos países (...) pueden cooperar y convivir civilizadamente, respetando las diferencias y promoviendo todo aquello que beneficie a ambas naciones y pueblos, pero no debe esperarse que para ello Cuba realice concesiones inherentes a su soberanía e independencia, ni acepte condicionamientos de ninguna índole", agregó.

Declaración completa:

El 16 de junio de 2017, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en un discurso cargado de una retórica hostil, que rememoró los tiempos de la confrontación abierta con nuestro país, pronunciado en un teatro de Miami, anunció la política de su gobierno hacia Cuba que revierte avances alcanzados en los dos últimos años, después que el 17 de diciembre de 2014 los presidentes Raúl Castro Ruz y Barack Obama dieran a conocer la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas e iniciar un proceso hacia la normalización de los vínculos bilaterales.

 

En lo que constituye un retroceso en las relaciones entre los dos países, Trump pronunció un discurso y firmó en el propio acto una directiva de política denominada “Memorando Presidencial de Seguridad Nacional sobre el Fortalecimiento de la Política de los Estados Unidos hacia Cuba” disponiendo la eliminación de los intercambios educacionales “pueblo a pueblo” a título individual y una mayor fiscalización de los viajeros estadounidenses a Cuba, así como la prohibición de las transacciones económicas, comerciales y financieras de compañías norteamericanas con empresas cubanas vinculadas con las Fuerzas Armadas Revolucionarias y los servicios de inteligencia y seguridad, todo ello con el pretendido objetivo de privarnos de ingresos. El mandatario estadounidense justificó esta política con supuestas preocupaciones sobre la situación de los derechos humanos en Cuba y la necesidad de aplicar rigurosamente las leyes del bloqueo, condicionando su levantamiento, así como cualquier mejoría en las relaciones bilaterales, a que nuestro país realice cambios inherentes a su ordenamiento constitucional.

Trump derogó asimismo la Directiva Presidencial de Política “Normalización de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba”, emitida por el presidente Obama el 14 de octubre de 2016, la cual aunque no ocultaba el carácter injerencista de la política estadounidense, ni el objetivo de hacer avanzar sus intereses en la consecución de cambios en el orden económico, político y social de nuestro país, había reconocido la independencia, la soberanía y la autodeterminación de Cuba y al gobierno cubano como un interlocutor legítimo e igual, así como los beneficios que reportaría a ambos países y pueblos una relación de convivencia civilizada dentro de las grandes diferencias que existen entre los dos gobiernos. También admitía que el bloqueo era una política obsoleta y que debía ser eliminado.

Nuevamente el Gobierno de los Estados Unidos recurre a métodos coercitivos del pasado, al adoptar medidas de recrudecimiento del bloqueo, en vigor desde febrero de 1962, que no solo provoca daños y privaciones al pueblo cubano y constituye un innegable obstáculo al desarrollo de nuestra economía, sino que afecta también la soberanía y los intereses de otros países, concitando el rechazo internacional.

Las medidas anunciadas imponen trabas adicionales a las muy restringidas oportunidades que el sector empresarial estadounidense tenía para comerciar e invertir en Cuba.

A su vez, restringen aún más el derecho de los ciudadanos estadounidenses de visitar nuestro país, ya limitado por la obligación de usar licencias discrimina-torias, en momentos en que el Congreso de los Estados Unidos, como reflejo del sentir de amplios sectores de esa sociedad, reclama no solo que se ponga fin a la prohibición de viajar, sino también que se eliminen las restricciones al comercio con Cuba.

Los anuncios del presidente Trump contradicen el apoyo mayoritario de la opinión pública estadounidense, incluyendo el de la emigración cubana en ese país, al levantamiento total del bloqueo y a las relaciones normales entre Cuba y los Estados Unidos.

En su lugar, el Presidente estadounidense, otra vez mal asesorado, toma decisiones que favorecen los intereses políticos de una minoría extremista de origen cubano del estado de Florida, que por motivaciones mezquinas no desiste de su pretensión de castigar a Cuba y a su pueblo, por ejercer el derecho legítimo y soberano de ser libre y haber tomado las riendas de su propio destino.

 

Posteriormente haremos un análisis más profundo del alcance y las implicaciones de este anuncio.

El Gobierno de Cuba denuncia las nuevas medidas de endurecimiento del bloqueo, que están destinadas a fracasar como se ha demostrado repetidamente en el pasado, y que no lograrán su propósito de debilitar a la Revolución ni doblegar al pueblo cubano, cuya resistencia a las agresiones de cualquier tipo y origen ha sido probada a lo largo de casi seis décadas.

El Gobierno de Cuba rechaza la manipulación con fines políticos y el doble rasero en el tratamiento del tema de los derechos humanos. El pueblo cubano disfruta de derechos y libertades fundamentales, y exhibe logros de los que se siente orgulloso y que son una quimera para muchos países del mundo, incluyendo a los propios Estados Unidos, como el derecho a la salud, la educación, la seguridad social, el salario igual por trabajo igual, los derechos de los niños, y el derecho a la alimentación, la paz y al desarrollo. Con sus modestos recursos, Cuba ha contribuido también a la mejoría de los derechos humanos en muchos lugares del mundo, a pesar de las limitaciones que le impone su condición de país bloqueado.

Los Estados Unidos no están en condiciones de darnos lecciones. Tenemos serias preocupaciones por el respeto y las garantías de los derechos humanos en ese país, donde hay numerosos casos de asesinatos, brutalidad y abusos policiales, en particular contra la población afroamericana; se viola el derecho a la vida como resultado de las muertes por armas de fuego; se explota el trabajo infantil y existen graves manifestaciones de discriminación racial; se amenaza con imponer más restricciones a los servicios de salud, que dejarían a 23 millones de personas sin seguro médico; existe la desigualdad salarial entre hombres y mujeres; se margina a emigrantes y refugiados, en particular los procedentes de países islámicos; se pretende levantar muros que denigran a vecinos; y se abandonan los compromisos internacionales para preservar el medio ambiente y enfrentar el cambio climático.

Asimismo, son motivo de preocupación las violaciones de los derechos humanos cometidas por los Estados Unidos en otros países, como las detenciones arbitrarias de decenas de presos en el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval de Guantánamo en Cuba, donde incluso se ha torturado; las ejecuciones extrajudiciales y las muertes de civiles causadas por bombas y el empleo de drones; y las guerras desatadas contra diversos países como Irak, sustentadas en mentiras sobre la posesión de armas de exterminio masivo, con consecuencias nefastas para la paz, la seguridad y la estabilidad de la región del Medio Oriente.

Recordamos que Cuba es Estado Parte de 44 instru-mentos internacionales sobre los derechos humanos, mientras que los Estados Unidos lo es solo de 18, por lo que tenemos mucho que mostrar, opinar, y defender.

Al confirmar la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas, Cuba y los Estados Unidos ratificaron la intención de desarrollar vínculos respetuosos y de cooperación entre ambos pueblos y gobiernos, basados en los principios y propósitos consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. En su Declaración, emitida el 1 de julio de 2015, el Gobierno Revolucionario de Cuba reafirmó que “estas relaciones deberán cimentarse en el respeto absoluto a nuestra independencia y soberanía; el derecho inalienable de todo Estado a elegir el sistema político, económico, social y cultural, sin injerencia de ninguna forma; y la igualdad soberana y la reciprocidad, que constituyen principios irrenunciables del Derecho Internacional”, tal como refrendó la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada por los Jefes de Estado y Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en su II Cumbre, en La Habana. Cuba no ha renunciado a estos principios ni renunciará jamás.

El Gobierno de Cuba reitera su voluntad de continuar el diálogo respetuoso y la cooperación en temas de interés mutuo, así como la negociación de los asuntos bilaterales pendientes con el Gobierno de los Estados Unidos. En los dos últimos años se ha demostrado que los dos países, como ha expresado reiteradamente el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, pueden cooperar y convivir civilizadamente, respetando las diferencias y promoviendo todo aquello que beneficie a ambas naciones y pueblos, pero no debe esperarse que para ello Cuba realice concesiones inherentes a su soberanía e independencia, ni acepte condicionamientos de ninguna índole.

Cualquier estrategia dirigida a cambiar el sistema político, económico y social en Cuba, ya sea la que pretenda lograrlo a través de presiones e imposiciones, o empleando métodos más sutiles, estará condenada al fracaso.

Los cambios que sean necesarios en Cuba, como los realizados desde 1959 y los que estamos acometiendo ahora como parte del proceso de actualización de nuestro modelo económico y social, los seguirá decidiendo soberanamente el pueblo cubano.

Como hemos hecho desde el triunfo del 1ro. de enero de 1959, asumiremos cualquier riesgo y continuaremos firmes y seguros en la construcción de una nación soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible.

La Habana, 16 de junio de 2017.

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