Jeff Sessions anuncia el final de DACA, pero mantiene la protección a los dreamers ya registrados

EE.UU
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A partir de hoy, no se procesarán nuevas aplicaciones para DACA. Como estaba previsto, se otorga un periodo de seis meses en el que se espera que el Congreso trabaje en una alternativa legislativa.

  • No se procesarán nuevas solicitudes a partir de hoy, 5 de septiembre de 2017. Es decir, que si un inmigrante no está protegido por el programa todavía, no podrá acogerse al mismo. Las solicitudes presentadas antes de hoy sí serán procesadas.
  • Los beneficiarios actuales de DACA no se verán afectados hasta del 5 de marzo de 2018, dentro de casi seis meses. Esta es la ventana de actuación que se esperaba que Trump concediera al Congreso para proponer y sacar adelante un alternativa legislativa para los dreamers.
  • Los dreamers que tengan un permiso DACA que expire entre hoy y el 5 de marzo de 2018, podrán solicitar una renovación de dos años. Pero esta solicitud debe presentarse antes del 5 de octubre, en 30 días.

No ha sido Trump el encargado de dar noticia a esta generación de jóvenes inmigrantes de que se quedarán sin protección de la deportación. El mensajero ha sido Jeff Sessions, un halcón de inmigración contrario al programa, al que considera inconstitucional por ser una extralimitación del poder ejecutivo. El gobierno de Obama creó DACA en 2012 ante la incapacidad del Congreso de ofrecer una solución legislativa a los menores traídos a Estados Unidos por sus padres.

Con esta decisión la administración se protege de la amenaza que hizo en junio un grupo fiscales de estados republicanos opuestos a DACA, encabezados por Texas y el gobernador de Idaho, que prometieron demandar al gobierno si no eliminaba el programa.

La administración Trump ha justificado su decisión diciendo que se encontraban ante dos alternativas: reducir DACA de una forma ordenada que permitiera proteger a los beneficiarios actuales en el corto plazo mientras trabaja con el Congreso para aprobar la legislación o arriesgarse a que los tribunales eliminaran programa por completo e inmediatamente. "Elegimos la opción menos perjudicial", ha dicho Elaine Duke.

No parecen haber surtido efecto las presiones de pesos pesados del partido republicano, incluidos Paul Ryan, y otras voces que han señalado la obligación moral de Estados Unidos de proveer una solución a los dreamers. Tampoco las de los CEOs de los principales empresas estadounidenses, que han pedido a Trump que no rescindiera DACA y han advertido al presidente de las consecuencias económicas y humanas.

AGENCIAS

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