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La mayoría de personas fallecieron por el derrumbe de edificios o postes, siete de ellas en La Habana

Las inundaciones y los fuertes vientos del huracán Irma se han cobrado al menos 10 muertes en Cuba, según anunciaron este lunes las autoridades de la isla. Fallecieron por el derrumbe de edificios y postes eléctricos o ahogadas ante el virulento avance del agua. Siete de las muertes tuvieron lugar en La Habana, donde el domingo se registraron olas de 11 metros de altura. Los daños estructurales han sido enormes: muchas zonas del país no tienen electricidad ni agua corriente.

“Han sido días duros para nuestro pueblo, que en solo pocas horas ha visto cómo lo construido con esfuerzo es golpeado por un devastador huracán”, dijo el presidente cubano, Raúl Castro, en un mensaje a la población publicado en el diario oficial Gramma. “Las imágenes de las últimas horas son elocuentes, como también lo es el espíritu de resistencia y victoria de nuestro pueblo que renace con cada adversidad”.

Castro anunció que la tormenta causó “severos daños” en Cuba, como “afectaciones en las viviendas, el sistema electroenergético y la agricultura”. También golpeó a polos turísticos, como Varadero y los cayos de la costa norte, pero el presidente aseguró que esas zonas serán recuperadas “antes del inicio de temporada alta”, que arranca en noviembre.

El turismo es la segunda fuente económica del país comunista, por lo que el impacto de Irma puede ser grave. El aeropuerto de La Habana no reanudará su actividad hasta el martes, el mismo día que reabrirán las universidades. El aeropuerto del turístico Cayo Coco fue totalmente destrozado, según informa la agencia Efe. Varias empresas españolas gestionan hoteles en esa zona costera.

Irma es el tercer huracán de los últimos años en número de víctimas mortales en Cuba. La tormenta Dennis, en julio de 2005, causó 17 muertes y Sandy, en octubre de 2012, 11.

Ante el recorrido devastador de Irma por el Caribe, 1,7 millones de personas, cerca de una quinta parte de la población cubana, habían sido evacuadas de zonas vulnerables del país. En La Habana, con dos millones de habitantes, fueron desalojadas 10.000 personas por la cercanía de sus casas al mar o el mal estado de las viviendas. Pero las precauciones no pudieron evitar que, con el azote del huracán, el agua se adentrara unos 300 metros por las calles más cercanas al malecón, creando improvisados canales urbanos.

Irma llegó el viernes a Cuba con máxima fuerza. Fue la primera vez desde 1932 que el epicentro de un huracán de categoría cinco, el mayor posible, tocó tierra en el país. En las horas posteriores, la tormenta fue perdiendo algo de fuerza mientras se enfilaba hacia Estados Unidos. 

El mayor impacto ocurrió en la región central de la costa norte de Cuba, especialmente en las provincias de Camagüey y Matanzas. El viento sopló a una velocidad de hasta 195 kilómetros por hora y generó olas de hasta nueve metros de altura.

En Varadero, el principal balneario turístico del país, los daños fueron menores de lo esperado. Había 18.000 turistas en la zona, la mayoría extranjeros. “Pasamos mucho, mucho miedo”, dijo a Efe Maxine, una inglesa de Leeds que se define como una “veterana en huracanes” porque estuvo de vacaciones en la isla durante el azote del ciclón Isaac en 2012, pero asegura que “nada” es equiparable a la furia del Irma.

“Todos los ingleses nos unimos con los cubanos para ayudar a limpiar la zona de la piscina. Los hombres levantaron las ramas para que así todo quedara limpio”, explicó la turista, que fue evacuada de su hotel junto a un grupo de más de una decena de amigos.

Precisamente, el operador de turismo Thomas Cook anunció este lunes de que llevará a cabo en los próximos días un plan de evacuación de Varadero de unos 2.350 viajeros procedentes de Reino Unido.

J.FAUS

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