Buenas noticias para los elefantes. China, el mayor mercado mundial de marfil, ha anunciado este viernes que prohibirá el comercio interno

y procesamiento del llamado "oro blanco" a finales de 2017, una decisión con la que se espera poner coto a la caza furtiva de estos amenazados paquidermos en África.Grupos conservacionistas y activistas medioambientales de todo el mundo han calificado la decisión de "histórica", ya que supone "todo un cambio" para el futuro de estos animales.


No en vano, el marfil africano es considerado como un símbolo de estatus en el país asiático, donde el precio de un kilogramo ronda los 1.050 euros."China interrumpirá gradualmente todo el procesamiento de marfil y su venta con propósitos comerciales a finales de 2017", informó en un comunicado la agencia Xinhua. La medida adoptada hoy supondrá el cierre de 34 empresas dedicadas a trabajar este producto y de otras 143 especializadas en su comercialización.La decisión se produce después de años de creciente presión internacional y doméstica para poner fin a este comercio y da esperanzas a los defensores de los animales de que se pueda evitar la extinción de varias de las poblaciones de elefantes amenazadas en África. Hace 10 meses, China ya había prohibido la importación de todo el marfil o productos elaborados a partir de él adquirido antes de 1975."El anuncio de China supone un punto de inflexión para la conservación del elefante", dijo Carter Roberts, presidente y director ejecutivo de WWF, en un comunicado.


"Con los Estados Unidos poniendo fin al comercio interno de este producto a principios de este año, dos de los mayores mercados de marfil han tomado medidas que resonarán en todo el mundo".Según diferentes estudios, más de 100.000 elefantes han sido aniquilados en el continente africano durante la última década por despiadados furtivos ávidos por satisfacer la demanda china. WWF calcula que tan solo quedan unos 415.000 ejemplares en África, una cifra que contrasta con los de 3 a 5 millones que estiman que había a principios del siglo XX.


La Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES, en inglés), que entró en vigor en 1975, prohibió el comercio de marfil en 1989. Al igual que otros países, hasta ahora China permite la reventa de marfil adquirido antes de esa prohibición, y también posee unas reservas adquiridas con la aprobación de CITES en 2008, que han podido salir a la venta con esa certificación.De acuerdo con la nueva normativa, una primera hornada de fábricas y tiendas dedicadas al marfil tendrán que cerrar y hacer entrega de sus licencias antes del 31 de marzo de 2017, una medida que se extenderá a todo el sector a finales de año. Elly Pepper, subdirectora de comercio de vida silvestre del Consejo de Defensa de Recursos Naturales con sede en EEUU, elogió a China por su "gran liderazgo" en este asunto. "Establecer un calendario tan agresivo para cerrar, de una vez por todas, el mayor mercado interno de marfil del mundo, es globalmente significativo", afirmó en un escrito.


"Es todo un cambio y podría ser el punto de inflexión crucial que saque a los elefantes de los límites de la extinción", añadió.Desde Hong Kong, Cheryl Lo, responsable del crimen contra la vida silvestre de WWF, puso el foco en la necesidad de que el Gobierno chino implemente la nueva legislación con determinación y eficacia, algo fundamental para su éxito.Además, aprovechó para urgir a las autoridades de la ex colonia británica -tercer mayor mercado mundial de marfil junto a China y EEUU- a presentar un plan que ponga fin al comercio de este producto antes de 2021. "Con el mercado de China cerrado, Hong Kong puede convertirse en el mercado preferido para los traficantes para blanquear el marfil ilegal bajo la cobertura del comercio legal", advirtió.

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